Violencia institucional

Caso Daiana Abregú: las cifras brutales de tortura y muerte bajo custodia policial

Un reciente análisis del Comité para la Prevención de la Tortura registró 71 muertes en dependencias policiales entre 2019 y 2021.
Ayelén Bonino
por Ayelén Bonino |
Imagen a modo de ilustración. Foto: misionesonline.news

Imagen a modo de ilustración. Foto: misionesonline.news

La reciente muerte de Daiana Abregú en una celda de la Estación de Policía Comunal de Laprida, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, volvió a poner en evidencia la violencia, los decesos y las situaciones de tortura que se viven en las diferentes dependencias policiales del país.

Daiana Abregú fue hallada muerta la tarde el 5 de junio, tras ser aprehendida por estar alcoholizada y realizar disturbios en la vía pública. Poco después, en una segunda autopsia que se le realizó a su cuerpo, se constataron signos compatibles con asfixia y se detuvo a cinco policías de la Federal.

El suyo no es un caso aislado. A modo de ejemplo, tres jefes policiales de Córdoba fueron desplazados de sus funciones semanas atrás por el deceso en la comisaría de La Falda de Jonathan Romo, un joven de 35 años que había sido trasladado al lugar también por protagonizar incidentes en la vía pública. Su familia denuncia que el hombre padeció maltrato policial.

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Daiana Abregú fue encontrada muerta el 5 de junio.

Daiana Abregú fue encontrada muerta el 5 de junio.

Existen otros episodios paradigmáticos. En noviembre de 2021, Alejandro Nicolás Martínez fue demorado por provocar daños en el Gran Hotel Fontainebleau y trasladado a la Comisaría 3ra de San Clemente del Tuyú, donde murió. La autopsia posterior reveló que había sufrido golpes en distintas partes del cuerpo y que falleció como consecuencia de una “asfixia por sofocación”.

Otra muerte de alto impacto fue la de Florencia Magalí Morales, quien el 5 de abril de 2020 salió de su casa en bicicleta, en Santa Rosa de la Conlara, San Luis, y fue interceptada por el subcomisario Clavero, quien le indicó que debía ingresar a la comisaría local por violación del ASPO. La mujer quedó detenida, incomunicada y alojada en una celda.

Se supo que Florencia gritó y pidió ser liberada para cuidar a sus hijos que habían quedado solos. Poco después, fue hallada muerta por asfixia con un cordón alrededor del cuello y en una celda que no estaba en condiciones de ser usada. En primer momento se investigó como un posible suicidio, los peritajes confirmaron más tarde una asfixia por estrangulamiento.

Muertes y tortura en dependencias policiales: qué dicen las cifras

"Las muertes en comisarías son parte de una practica extendida en muchas jurisdicciones. Por otro lado, las torturas y el maltrato, con distintos niveles de gravedad y formas, son generalizados en estas dependencias policiales, así como la falta de reacción", explica a A24.com Gustavo Palmieri, comisionado del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT).

En rigor, aunque no existen datos sistemáticos, un reciente informe del Comité contra la Tortura registró 83 muertes bajo custodia o por uso de la fuerza por parte de las policías entre 2019 y 2021. Esos decesos incluyen los que ocurren por enfermedad (muchas adquiridas debido al largo periodo que las personas permanecen en estas dependencias); por causas externas -como homicidio, suicidio o siniestro bajo custodia-, que en algunos casos puede implicar el uso directo de la fuerza letal policial.

Para ser más precisos, 71 de estas muertes tuvieron lugar dentro de una comisaría y otros 12 en la vía pública de forma inmediata a la intervención policial.

De ese total:

  • 24 murieron por enfermedades (muchos por Covid).
  • 20 por homicidio (sin distinción entre hechos cometidos por policías u otros detenidos) .
  • 11 por suicidio.
  • 4 por siniestro.
  • 19 muertes fueron clasificadas como “mal definidas o desconocidas” debido a que la información reportada resultó insuficiente o incongruente.
  • Otras 5 fueron catalogadas como "no determinadas".

Los fallecimientos causados por homicidio, suicidio o siniestro y los no determinados alcanzan el 48% de los casos conocidos a la fecha. A ello se debe agregar que 18 de 40 hechos (45%) fueron identificados como actos directos de uso de la fuerza letal por parte de las policías. De estos episodios, 9 fallecimientos fueron producidos por el uso de arma de fuego, 6 por golpes, 2 por choque con vehículo, y 1 por asfixia.

"Una causa muy marcada en las comisarías se da con maltratos que se cometen al momento de la detención y que siguen en las primeras horas", sostiene Palmieri. "Esto tiene que ver con distintas formas: desde golpearlos y patearlos hasta intentar asfixiarlos. En algunos lugares, hay simulacros de asfixia, con el 'submarino seco' con bolsas y hasta con tachos de agua", agrega.

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Foto: informatetdf

Foto: informatetdf

Según el análisis, el porcentaje mayor de personas fallecidas fueron varones, con 61 casos. Se registraron, además, 5 mujeres y 2 mujeres trans fallecidas. Otro detalle es que el 40% de los casos se concentra en menores a 30 años.

Por otro lado, aunque existen datos de 17 provincias, el ranking de las fuerzas de seguridad se posiciona con:

  • 28 muertes que ocurrieron en el ámbito de la Policía de la provincia de Buenos Aires (de los cuales tres sucedieron en la vía pública).
  • 13 en jurisdicción de la Policía de la provincia de Chaco.
  • 11 en la Policía de la Provincia de Santa Fe.
  • 10 en la Policía de la Provincia de Tucumán.

Torturas y malos tratos

Además de las muertes, los registros identificaron 512 casos de violencia policial correspondientes a 2021, distribuidos entre la Policía Bonaerense, la Policía de Chubut, la Policía de la Ciudad, la Policía de Misiones y Fuerzas Federales (Prefectura Naval Argentina, Policía Federal Argentina y Gendarmería Nacional Argentina). Estos datos tienen que ver con torturas y malos tratos en la vía pública, así como en centros de detención bajo custodia policial. Muchos, se desprenden de casos de violencia policial a partir del testimonio de las víctimas.

La situación en Provincia de Buenos Aires

En lo que refiere a la provincia de Buenos Aires, la mayoría de los casos (alrededor del 70%) ocurrieron en el marco de la aprehensión policial en la vía pública. En este sentido, varias víctimas relataron que los actos de violencia continuaron durante el traslado y en la comisaría.

Principalmente, describieron golpes de puño y patadas, así como el uso de palos. Aunque se registraron menos casos, se destacan por su intensidad lesiva el uso de asfixia, picana y disparos de goma y de plomo. A modo de ejemplo, el estudio destaca el caso de una víctima menor de 18 años, quien contó que, al ingresar al Centro de Admisión y Derivación, fue golpeado, picaneado y amenazado por personal policial en la ciudad de Mar del Plata.

Otro dato alarmante es que el 50% de las víctimas que comunicaron hechos de violencia policial en la provincia de Buenos Aires tiene menos de 21 años. "Es el grupo más vulnerable. Es una población especialmente criminalizada. Además, son varones. Hay un maltrato muy marcado sobre esos actores", explica Palmieri.

Los casos en la Ciudad de Buenos Aires

En cuanto a la Ciudad de Buenos Aires, las agresiones físicas tanto en comisarías como durante la detención son reiteradas. En especial, se registraron hechos de violencia durante el alojamiento, que incluyen golpes de puño, patadas y palazos. De acuerdo con el testimonio de las víctimas, muchos de estos episodios ocurren en un contexto de hacinamiento, falta de alimentación y de asistencia de la salud.

El análisis mencionan un caso de represión colectiva que tuvo lugar en la Alcaidía X en mayo de 2021. Allí, de acuerdo a los testimonios recibidos por el CNPT, un grupo de requisa, conformado por 8 o 9 agentes, realizó un procedimiento violento, insultando, pateando las pertenencias de las personas privadas de su libertad, y realizando una requisa vejatoria con desnudo.

En ese contexto, a una de las víctimas la agredieron sexualmente. Además, les arrojaron gas pimienta y les propinaron una golpiza a todos los presentes, con palazos y escudazos. Según manifestaron los afectados, estas agresiones continuaron por al menos 2 horas.

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