Pocos minutos después, profesionales de la salud arribaron al lugar e iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en un intento por restablecer sus signos vitales. La escena estuvo marcada por la desesperación, el silencio tenso y la angustia de quienes presenciaban el dramático momento.
A pesar de los esfuerzos, la situación no mejoraba.
Ante la falta de respuesta, se decidió trasladar a la beba de urgencia al Hospital Ramón Carrillo, el principal centro de salud de la ciudad.
Una vez en el hospital, el equipo médico continuó con las tareas de reanimación durante un tiempo prolongado. Se desplegó un operativo intensivo para intentar salvarle la vida, utilizando todos los recursos disponibles.
Sin embargo, pese al esfuerzo sostenido del personal de salud, la beba no logró recuperarse. Finalmente, se confirmó su fallecimiento, lo que generó un profundo impacto tanto en los profesionales que intervinieron como en la comunidad educativa del jardín.
La noticia se difundió rápidamente y provocó una ola de conmoción entre familias, vecinos y autoridades locales.
Ante un hecho de estas características, la Justicia intervino de inmediato. El fiscal de turno, Inti Isla, se hizo presente en el lugar acompañado por funcionarios del Ministerio Público Fiscal para dar inicio a las primeras diligencias.
La principal incógnita gira en torno a las causas del fallecimiento, por lo que se ordenó la realización de una autopsia que permita determinar con precisión qué ocurrió.
Además, se dispuso la toma de declaraciones a todo el personal que se encontraba a cargo de la beba en el momento del hecho, incluyendo docentes y responsables del establecimiento. El objetivo es reconstruir la secuencia de los acontecimientos y verificar si se cumplieron los protocolos correspondientes.
En paralelo, intervino la Oficina de Asistencia a la Víctima (Ofavi), que brindó contención psicológica y acompañamiento a la familia de la pequeña en medio del dolor.
El fallecimiento de un bebé en un ámbito que debería ser seguro generó un fuerte impacto emocional. Las familias que confían diariamente el cuidado de sus hijos a instituciones educativas quedaron profundamente afectadas, mientras que el jardín suspendió sus actividades de manera preventiva.
En redes sociales y espacios comunitarios, comenzaron a multiplicarse los mensajes de condolencias, pero también las preguntas. ¿Se trató de una muerte súbita? ¿Hubo algún factor evitable? ¿Se actuó correctamente?
Por el momento, todas estas respuestas dependen de los resultados de la autopsia y de la investigación en curso.