"Te fuiste abrazándome y diciéndome ‘te amo’. Fue lo último que hiciste (...) Cuando todo se me hacía oscuro, vos me llenabas de luz con tu risa y un fuerte abrazo. Ahora ayudame a ser fuerte por mami y mi familia, porque yo quedo en tus manos. Cuando quieras, me avisás y me llevás con vos”, escribió el hermano.
“Te prometo que voy a estar con mami y mis hijos como vos querías. Un fuerte abrazo al cielo, vas a ser una líder de ángeles como lo eras acá (...) Te amo y siempre te voy a amar hasta el fin de mi vida, mi princesa. Te voy a extrañar hasta que te vea de nuevo, solo quiero dormir y que estés conmigo”, agregó en el escrito.
Además, el joven subió a las redes una captura con el último abrazo que se dieron en la fiesta, segundos antes de que ocurriera el desvanecimiento de Julieta: “Sólo quiero dormir y que ese abrazo no haya sido el último de mi vida”, escribió Acosta junto a la conmovedora imagen.
“Que en paz descanses mi hermanita, mi loquita, mi llorona, mi hermosa princesa. Dame fuerzas, porque te soy sincero, no las tengo”, finalizó la carta su hermano.
Julieta Ilundain era muy reconocida dentro de la comunidad de Maschwitz y estaba muy involucrada con el ámbito cultural y artístico de la localidad. Era apasionada de la música folclórica, participó del Festival de Raíces Provincianas, integraba la Escuela Orquesta del barrio Lambaré y había sido elegida segunda representante de la Casa Cultural de Escobar.