Tras la intervención policial, el menor fue trasladado inmediatamente al hospital local. Allí, los médicos confirmaron que presentaba “quemaduras graves en muslos y glúteos con infección”. Frente a la complejidad del cuadro, los profesionales dispusieron la derivación al Instituto del Quemado en Posadas, donde permanece internado bajo cuidados especializados.
El estado del niño es reservado, aunque se indicó que se encuentra fuera de peligro vital. Sin embargo, las secuelas físicas y psicológicas de un hecho de tal magnitud requieren un abordaje integral.
El padrastro, señalado como autor directo del hecho, fue detenido por disposición del magistrado interviniente y permanece bajo custodia. La madre, por su parte, es investigada por la presunta omisión en la búsqueda de asistencia médica para su hijo y por no haber denunciado lo sucedido.
La causa quedó bajo la órbita de la Justicia de Instrucción, que deberá determinar las responsabilidades penales de cada uno de los adultos.
Además, se dio intervención a la Defensoría Oficial, a cargo de la doctora Margarita Inés Linder, y al área de Niñez, Adolescencia y Familia de San Vicente, con el objetivo de garantizar el resguardo integral del menor y evaluar medidas de protección en su entorno familiar.
Mientras el niño continúa bajo tratamiento médico, la Justicia avanzará en los próximos días con la toma de declaraciones y pericias que permitirán reconstruir lo sucedido. El padrastro enfrenta cargos graves, y la situación de la madre quedará sujeta a lo que determine el análisis de su rol en el hecho.