A pesar del dolor, María encontró la fuerza para sobrevivir y recordar los momentos hermosos que compartieron. La pareja había elegido la ciudad costera como su refugio eventual. Hoy, María honra la memoria de Federico mientras sigue internada.
"Cuando me di cuenta de que él estaba muerto, dije 'tengo que sobrevivir yo'. Y acá estoy, recordando todos los momentos hermosos que pasamos juntos", afirmó la mujer, desde la clínica, sobre el derrumbe.
Según detalló, estuvieron 48 años juntos y era el amor de su vida. Sobre su relación, dijo: "Viajamos, disfrutaos, Íbamos a Gesell seguido. Antes de la pandemia, íbamos una semana por mes porque compramos un departamento".
"Hace unos años le agarró el bichito de las termas y Gesell era una parada para ir a San Clemente", agregó, y recalcó: "Después de la pandemia, ya caminaba poco, se quedaba en casa y no tenía muchas ganas de ir a Gesell. Decidimos ir porque tenía que conocer a una chica que se iba a encargar de los inquilinos en enero".
Ese día habían llegado a las 10 de la mañana. Sobre el momento del derrumbe, afirmó: "Sonó un ruido terrible y él me dijo 'escuchaste ese ruido'. A los dos segundos escuchamos ruidos atronadores y se nos cae encima todo. Le escuché decir '¡ay ay!'. Y le dije que era un derrumbe, que se quede tranquilo, que ya nos venían a rescatar. Y él ya no me respondió. Yo ya sabía que se había muerto".