El presidente Alberto Fernández descartó que el gobierno esté pensando en una devaluación aunque admitió que la Argentina enfrenta "un problema por falta de divisas". También aseguró que "jamás" tocaría los depósitos de los ahorristas.
El presidente Alberto Fernández descartó que el gobierno esté pensando en una devaluación aunque admitió que la Argentina enfrenta "un problema por falta de divisas". También aseguró que "jamás" tocaría los depósitos de los ahorristas.
El Presidente, que fue duro con la anterior gestión del expresidente Mauricio Macri, sostuvo que "busca mejorar la calidad institucional", la "convivencia democrática" y reconstruir la justicia que se ha perdido. Los cambios impulsados mediante la reforma judicial, según insistió, no buscan "la impunidad de nadie", en referencia a las críticas a la vicepresidenta Cristina Kirchner. Y de esta forma apuntó a los cambios de magistrados concretados por Macri.
Fernández ensayó esos conceptos al disertar este miércoles por videoconferencia en el 56° Coloquio de IDEA, en el que pidió a los empresarios "trabajar juntos" para reactivar el país en medio de la pandemia y refutó a los que "dicen que este es un gobierno anti-empresario" tras recordar "la ayuda del Estado con programas como el ATP".
"Necesitamos que los empresarios entiendan que tenemos que trabajar juntos para desarrollar a la Argentina", indicó y agregó: "cada vez que lean que somos un gobierno antiempresario, piensen en el ATP".
Fernández enumeró las acciones para enfrentar la pandemia, defendió el decreto por el que se declara servicio público a celulares, internet y cable y avizoró un 2021 con muchos oportunidades. El mandatario los instó a invertir en distintos sectores como minería, agroindustria y tecnología, entre otros.