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Alberto Fernández abre el debate interno de quién pagará los costos de la pandemia

Mariano Obarrio
por Mariano Obarrio |
Alberto Fernández abre el debate interno de quién pagará los costos de la pandemia

Luego de prorrogar la cuarentena obligatoria por el Covid 19 hasta, al menos, el 26 de abril, Alberto Fernández abre el debate a su núcleo y al kirchnerismo sobre cómo se pagarán los platos rotos de la economía en tiempos de pandemia. “No se sabe cuánto costará, eso se sabrá cuando se presenten todas las empresas a pedir el monto de los salarios. Pero todos los recursos estarán disponibles”, dijo a A24.com un íntimo allegado al jefe del Estado.

Para llevar tranquilidad a los sectores empresariales y sindicales, Alberto dijo el domingo en un reportaje con Telefé que "los que necesiten recursos, van a tener esos recursos”. Buscó llevar tranquilidad a los sectores empresariales y laborales.

Y enfatizó el punto: “Nosotros queremos que cuando la pesadilla concluya, las empresas estén en pie para recibir a los trabajadores y el Estado estará ahí para ayudarlos". Como lo sugirió el economista Carlos Melconián hace una semana, habrá un plan para “salvar a las empresas”. Aunque no lo dice, la viga maestra de ese salvataje será la emisión monetaria, que desde marzo trepo a $720.000 millones pero que podría incrementarse en 320.000 millones más. Y más también.

Con el kirchnerismo se debate si parte de toda esa masa salarial la tendrán que poner las 15.000 personas físicas que mayores fortunas tienen en la Argentina mediante un nuevo impuesto a las grandes riquezas. El estudio de una economista K, Fernanda Vallejos, señala que se recaudarían 3800 millones de dólares, unos 250.000 millones de pesos. Pero es difícil que salga en el Congreso.

Según dijeron a A24.com fuentes de la Casa Rosada, los sueldos de marzo estarían garantizados con la línea de créditos a tasa del 24% que anunció el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, hace casi un mes. Hubo originalmente reticencia de los bancos, porque decían que no había una garantía para las Pymes, insolventes en su mayoría.

Pero se creó el Fondo de Garantía (Fogar) que dio avales por casi $90.000 millones y en parte se destrabó. Según informó el Banco Central, hay créditos aprobados a Pymes por $66.182 millones, de los que se desembolsaron $43.298,55 millones.

Para los sueldos de abril, el Gobierno puso en marcha el decreto 332 por el cual se dispuso el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), mediante el cual el Estado se comprometió a compensar sueldos a empresas de hasta 100 trabajadores, en distintas escalas, y tramitar masivamente los Programas de Recuperación Productiva (Repros) que paga una parte de los salarios a empresas en crisis, a las compañías de más de 100 trabajadores.

Y a todas les otorga la postergación o rebaja hasta el 95% de los aportes patronales. El capítulo impositivo lo administra la AFIP y el salarial la Anses. Entre perdones impositivos y sueldos el Estado tendrá que emitir o conseguir billonarios recursos.

“En marzo las empresas trabajaron medio mes de normalidad, pero en abril nada”, admiten en el Gobierno. Una masa salarial del sector privado se estima en 320.000 millones de pesos. Si todas las empresas se presentaran, esa sería la erogación estatal. “Pero todo depende de quiénes se presenten y cómo se aplique”, señalan en la Presidencia.

La novedad es que con el decreto 347, el plan ATP se ampliará a las empresas de servicios esenciales. “Muchas son esenciales, trabajan, pero no venden, como las estaciones de servicios. Otras, como los supermercados, si tuvieron un mes casi normal”, dicen en Producción.

Desde el sector empresarial, el compromiso del Presidente causó expectativa, pero todavía no tranquilidad. “El anuncio es bárbaro, el Presidente dice que van a estar los recursos, pero hay que ver cómo se implementa. Si llegan tarde y en cuentagotas, habrá dificultades para pagar los sueldos. Hay que ver cómo se viabiliza lo que se anuncia”, dijo un ejecutivo de una de las grandes empresas del país.

Desde el equipo económico señalaron a A24.com que “todos los recursos estarán disponibles” y que admitieron que la mayor fuente será la emisión monetaria, entre otras a las que se pueda echar mano. “Se están analizando las situaciones de todas las empresas. Todos los empleadores, sin importar la actividad que desarrollen ni la cantidad de trabajadores, deben anotarse en el ATP hasta del 15 de abril (mañana) inclusive”, señalaron fuentes de la AFIP. La inscripción es en la página web de la AFIP.

“De ese modo pueden demostrar que califican para ingresar en el programa y acceder a estos beneficios adicionales o los que se dispongan en el futuro”, señalaron en Balcarce 50.

El Presidente estudia más anuncios porque la pandemia podría obligar a tapar más agujeros o a continuar la cuarentena durante parte de mayo.

“Estamos estudiando más medidas para sectores que van solicitándolas, como los monotributistas”, dijo un íntimo de Alberto Fernández. Pero en medio de estos análisis crece una disputa dentro del oficialismo, motorizada por los sectores más afines al kirchnerismo: con el aval del jefe del bloque de diputados del Frente de Todos, Máximo Kirchner, los diputados Carlos Heller y Fernanda Vallejos motorizan la creación de un impuesto a las grandes fortunas que recaudaría U$S 3800 millones.

Por ahora, el Presidente calificó a la idea como “legítima” y “una alternativa segura” convalidada en fallos anteriores de la Corte Suprema. Descartó el impuesto al blanqueo que es inconstitucional. Sin embargo, Alberto Fernández tomó distancia. “Insisto –dijo- no es un tema mío, lo debe debatir el Congreso Nacional”. Si bien comulgó con la idea, no se abanderó con el proyecto. Por allí parece pasar el debate en el oficialismo sobre “quién paga la crisis”.

Algunos economistas la acercan la idea al Presidente de que, si el Estado ayuda a pagar los sueldos de las empresas, por otro lado no puede castigarlas con un impuesto que las dejaría muy expuestas para el futuro posterior a la pandemia.

“Esto lo impulsa Máximo en el Congreso”, dijo un funcionario de Alberto. “Hay que ver si en este momento excepcional la iniciativa no pierde su cuota de racionalidad. En ese caso apoyo la iniciativa”, dijo ese allegado, aunque dejó abierto el interrogante de si el Presidente la respaldaría.

Los sueldos de las empresas no son el único frente para la Casa Rosada. El Presidente acordó con los gobernadores asistirlos con 120.000 millones de pesos de la Nacion para este año. La caída de la recaudación en las provincias ronda el 50% de promedio y a nivel nacional se replicaría ese bache. Sin emisión, o un ingreso extraordinario, no se podrán pagar los 3,6 millones de sueldos nacionales, provinciales ni municipales. Al margen de los 6 millones de jubilados y los 4,5 millones de beneficiarios de la Asignación Universal por hijo más otros 5 millones de pensiones y planes.

El Gobierno asistirá a las provincias con 60.000 millones del fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), de los cuales 20.000 millones girará este mes y el resto se irá liberando conforme avance la crisis. Y otros 60.000 millones los girará en forma de créditos del Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial al 25%. Aún así, algunos gobernadores no descartan la emisión de cuasimonedas, pero prefieren financiarse con la Nación.

En la caótica postal cotidiana de Olivos, donde se suceden reuniones de ministros, funcionarios, empresarios y sindicalistas, el Presidente discute adentro el paradigma futuro de la economía después de la pandemia.

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