“Si esta izquierda regresa en Argentina, podemos tener aquí un nuevo estado de Roraima (estado fronterizo con Venezuela). Y no queremos eso: hermanos argentinos huyendo para acá en vista de las cosas malas que parecen estar pasando allí”, afirmó el brasileño.
Entonces llegó la réplica de Alberto Fernández.
"En términos políticos, yo no tengo nada que ver con Bolsonaro. Celebro enormemente que hable mal de mí. Es un racista, un misógino, un violento", disparó Alberto.
Y volvió sobre la prisión de Lula.
“…lo que le pediría al presidente Bolsonaro es que lo deje a Lula libre y que se someta a elecciones con él en libertad”.
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Bolsonaro No vendrá a la Asunción de AF.
Bolsonaro no vendrá a la Asunción de AF.
Siguen los roces
De todos modos, el ex jefe de Gabinete se cuidó de dejar a salvo la relación bilateral de la Argentina más allá de los presidentes: "Con Brasil nos vamos a llevar espléndido, va a ser siempre nuestro principal socio. Bolsonaro es una coyuntura en la vida de Brasil como Macri es una coyuntura en la vida de Argentina".
Fiel a su estilo local e internacional, el brasileño ya no bajó el nivel de confrontación. El 23 de octubre, en la semana previa a las elecciones generales de Argentina, dio un aviso sobre la relación bilateral mientras estaba en viaje comercial por China y Japón: “Si vence la oposición, queremos que continúe la apertura comercial de la misma forma como venimos haciendo con el presidente Mauricio Macri”. No obstante, la frase llegó con una advertencia ante un eventual cambio en la política sobre el comercio exterior argentino: “Pueden colocar en riesgo a todo el Mercosur”.
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Alberto Fernández, quiere preservar la relación con Brasil, más alla de Bolsonaro
Alberto Fernández quiere preservar la relación con Brasil más allá de Bolsonaro
Ya en la etapa final de la campaña, Alberto prefirió dejar de lado la controversia con Bolsonaro.
Pero del otro lado, y sobre todo después de la victoria del Frente de Todos, Bolsonaro retomó la confrontación.
“Estamos preparados para lo peor”, dijo en Abu Dhabi, tan solo dos días después del triunfo electoral del compañero de Cristina Kirchner. "No pensamos en romper nada con Argentina, pero esperamos que sigan las mismas prácticas de Macri: apertura, libertad económica, respeto a la cláusula democrática del Mercosur", agregó.
El tuit de la discordia
Días después, el que tomó la posta fue Eduardo Bolsonaro, diputado federal e hijo del mandatario brasileño, quien se burló del hijo de Alberto Fernández a través de Twitter:
"Eso no es un meme”, escribió Eduardo Bolsonaro en una publicación en la que se ve a Estanislao Fernández vestido de Pikachu y al diputado portando un arma.
Ante esta situación, el canciller argentino, Jorge Faurie, a título personal, le envió una carta a Bolsonaro. Y sobre los dichos presidenciales, le recomendó que en la relación bilateral "no podemos quedar sometidos a titulares o frases inapropiadas".
Con la crítica discriminatoria del hijo fue más duro: "Tengo la certeza de que no se puede discriminar a nadie. El presidente Mauricio Macri ha tenido un compromiso claro en ese sentido. Estoy totalmente en contra de que se pueda hacer una discriminación de ese tipo. Ahora, el mecanismo para transmitir la incomodidad ya veremos cómo lo manejamos"
Superado todo esto, este viernes llegó una confirmación que, sin ser sorpresiva, puede tener un duro impacto diplomático y político. “No voy, decidido”, sentenció Bolsonaro para dejar en claro que no estará presente en Buenos Aires cuando Alberto Fernández asuma como presidente el próximo 10 de diciembre.
El lazo bilateral es clave para la región, para el Mercosur y especialmente para la Argentina: Brasil es su principal socio comercial. No obstante, este último roce parece colocar la relación en un lugar casi inédito en los últimos años.