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"Sabemos que hay un problema que no se resolvió pero que empieza a resolverse y es esa deuda maldita que heredamos", dijo Alberto Fernández.
En el aeropuerto lo recibieron con todos los honores a un jefe de Estado, la División Infernal de Gauchos de Línea que representan el ejército de gauchos de la Provincia de Salta que actuaban en la guerra de la independencia contra las tropas coloniales, al mando de Martín Miguel de Güemes.
El ministro del Interior, Eduardo De Pedro, uno de los máximos exponentes del kirchnerismo en la Casa Rosada, dejó hace rato de ser el puente de diálogo entre el Presidente y la Vicepresidenta, sobre todo después de su renuncia el año pasado en medio de la crisis por la derrota electoral, y muestra un bajo perfil en medio de la interna oficialista.
Este jueves De Pedro fue uno de los funcionarios que asistió en representación del Gobierno al acto en homenaje a las víctimas del atentado contra la embajada de Israel.
Alberto, la inflación y el ¿relanzamiento del Gobierno?
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Lejos de la centralidad de Buenos Aires, el Presidente había elegido Tucumán para anunciar medidas económicas urgentes con las que intentará retomar la iniciativa del Gobierno, en medio de la abrupta pérdida de credibilidad y la crisis por la inflación. Sin embargo, sobre última hora del jueves hubo un volantazo: el anunció se hará en Buenos Aires y sería con un mensaje grabado.
Hasta último momento mantenían un hermetismo total en la Casa Rosada sobre quiénes formarían parte de los anuncios, pero la portavoz Gabriela Cerruti fue la encargada de confirmar que "no se está pensando en cambios de gabinete en las próximas semanas".
El ministro de Economía, Martín Guzmán, desde Buenos Aires, esperaba la sanción del Senado para recibir una señal del board del FMI para poner en marcha el acuerdo y las nuevas medidas económicas y evitar caer en default el lunes ante el próximo vencimiento de la deuda.
Pero al mismo tiempo trascendía una nueva interna entre el ala kirchnerista y Guzmán con idas y vueltas con el secretario de Energía, el ex diputado kirchnerista Darío Martínez sobre una inminente crisis en la provisión de gas por problemas presupuestarios.
En medio de tal incertidumbre, el vocero del FMI reclamaba apoyo político y social al acuerdo y desde la Casa Rosada intentaban bajar las expectativas sobre los anuncios económicos de este viernes, al señalar que no se tratará de un relanzamiento del Gobierno ni de la política económica, sino apenas de "un conjunto de medidas que contará el Presidente para darle batalla a la inflación".