Casa Rosada

Alberto Fernández se juega la bala de plata con Martín Guzmán y congela (por ahora) los cambios de Gabinete

¿Qué decisión tomó Alberto Fernández frente a las presiones por cambios de Gabinete y cómo queda Guzmán después de los anuncios? La relación con Cristina Kirchner.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Alberto Fernández empoderó a Martín Guzmán y congela cambios de gabinete. Foto: Presidencia.

Alberto Fernández empoderó a Martín Guzmán y congela cambios de gabinete. Foto: Presidencia.

Pero el anuncio realizado en el Salón Blanco de la Casa Rosada esconde un mensaje más profundo y contundente del Presidente hacia los socios de la coalición de Gobierno: "es lo que pedían" tanto Cristina Kirchner, La Cámpora, como gobernadores y el massismo, plantea un hombre de diálogo frecuente con Alberto Fernández.

“Lo de ayer muestra una reacción importante del gobierno, que interpreta que está claro que los que más pierden con la inflación son los trabajadores informales e iguala a los jubilados”, señala la fuente consultada por A24.com.

Pero a la vez, el presidente envió un mensaje a los que criticaban al acuerdo con el FMI porque decían que le quitaba a Argentina la soberanía para hacer política económica.

Eso explica en parte las “caras largas” de buena parte de los funcionarios de La Cámpora que se mostraron sentados en primera fila frente al estrado en el Salón Blanco cuando Guzmán anunciaba lo que definió su política para redistribuir los ingresos en la "guerra contra la inflación".

Ministros y funcionarios escuchan serios los anuncios de Martín Guzmán en el Salón Blanco.png

Allí se pudo ver sentados en primera fila al ministro del Interior y uno de los más cercanos a Cristina Kirchner, Eduardo De Pedro, a la titular de la ANSES, Fernanda Raverta, al jefe de Gabinete, Juan Manzur, el albertista Juan Zabaleta y detrás al de Defensa, Jorge Taiana, entre otros.

En la otra hilera de invitados, también en primera fila se pudo ver con caras largas al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa rodeado de los gobernadores ultrakirchneristas Axel Kicillof (Buenos AIres); Jorge Capitanich (Chaco) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Todos con el mismo gesto, sorprendidos quizás porque esperaban más medidas de redistribución de ingresos, como un decreto presidencial para otorgar un bono generalizado a todos los trabajadores asalariados.

Sergio Massa y gobernadores Kicillof, Capitanich y Melella escuchan los discursos de Alberto Fernández y Martín Guzmán en el Salón Blanco de Casa Rosada.png

Desde el albertismo defienden la estrategia del presidente: "Guzmán con estas medidas les tapó la boca a los que decían que era todo ajuste, anunció medidas con las que todos estamos de acuerdo, pero admiten: no se entiende las caras largas de muchos que en lugar de salir a defender al Gobierno, lo critican".

Entre los argumentos de defensa de las medidas anunciadas por Guzmán, desde el albertismo señalan que “desde el punto de vista de justicia distributiva es muy buena decisión teniendo en cuenta que:

  1. El año pasado los salarios de los trabajadores registrados le ganaron 8 puntos a la inflación mientras que los no registrados perdieron por 12 puntos y en este caso no tienen la condición de discutirlos en negociaciones paritarias.
  2. Refuta a los que decían que el acuerdo con el FMI era solo ajuste porque estas medidas vana alcanzar a alrededor de 13 millones personas incluyendo a jubilados y pensionados.
  3. La redistribución de la renta se va a dar también por el proyecto del impuesto a la renta inesperada y es un debate que se va a dar en el Congreso con el oficialismo y la oposición para financiar estas medidas. Pero si no sale, el plan B es aumentar la alícuota del impuesto a las ganancias al mismo grupo de empresas que hayan ganado más de 1000 millones de pesos en el año.

El malestar con otros ministros

Pero el malestar en el kirchnerismo tiene que ver con que Alberto se plantó para sostener a Guzmán más allá de los reclamos de cambios del equipo económico. Además las medidas anunciadas este lunes no fueron consultadas en la mesa chica de la coalición de gobierno, ya absolutamente desactivada.

Guzmán definió los anuncios el fin de semana largo en Chapadmalal con un equipo de colaboradores de Economía y minutos antes del anuncio en la Casa Rosada el mismo lunes se las anticipó en una reunión reservada a sus pares de Trabajo, Claudio Moroni, y de Desarrollo Social, Juan Zabaleta.

Ahora Guzmán tendrá que demostrar que no es solo el ministro de la deuda. Cerca de Alberto Fernández indican que “sale fortalecido porque el anuncio le quita el saco que le habían puesto de ministro de la deuda nada más, y ahora está ocupándose de los temas que todos le dijimos que se ocupe”.

También se va a tener que ocupar más intensamente de las políticas de precios. "No puede pasar que el Estado haga este esfuerzo y los aumentos salariales se los lleven las góndolas", señala un dirigente que suele hablar a diario con el presidente Alberto Fernández.

Mientras tanto, admiten que el presidente espera un acercamiento en los próximos días con la vice, Cristina Kirchner, después de otros gestos como la normalización de la relación diplomática con Venezuela.