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POLÍTICA

Alberto, gobernadores e intendentes: el dilema por el costo político y económico de declarar el toque de queda

Alberto, gobernadores e intendentes: el dilema por el costo político y económico de declarar el toque de queda
Ginés, Alberto, Santiago Cafiero y Carla Vizzotti, en Olivos

La reunión de Alberto Fernández con los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta -incluido, pese a dar positivo de coronavirus- terminó con un acuerdo más allá de las diferencias políticas, para lanzar una fuerte advertencia a la sociedad:

"Si todos no vuelven a los cuidados estrictos y no baja el actual nivel de contagios de COVID-19 en las próximas dos semanas, declararán una especie de "toque de queda sanitario", lo que traducido en los hechos se trata de restringir la circulación de noche por las calles y la apertura de comercios no esenciales, para intentar controlar la segunda ola de la pandemia.

Aunque en la Casa Rosada evitan hablar de "toque de queda" analizan tomar esas restricciones por “burbujas”, es decir, solo en distritos donde haya emergencia epidemiológica.

Pero descartan declarar un toque de queda generalizado e igual en todo el país. "Sería injusto para las ciudades que no tengan demasiados contagios", señalan fuentes del Gobierno nacional a A24.com.

Alberto toma como modelo el toque de queda de 23 a 6 hs declarado por el gobierno de Santa Fe en Rosario en octubre, en medio del pico de contagios con el que lograron bajar en una semana.

El gobernador Omar Perotti, del PJ, fue el primero en confirmar que lo aplicará. Fue un duro debate.

El dilema del costo político

El problema es que nadie -ni gobernadores, ni intendentes- se quieren hacer cargo del costo político de tomar esa medida extrema, y que en la Casa Rosada diferencian de la cuarentena estricta o fase 1 adoptada por el presidente el 19 de marzo de 2020.

Ahora, de llegar a ese extremo, la prohibición total de circular por las calles sólo se aplicaría de noche, para afectar lo menos posible las expectativas de un rebote económico.

Los únicos exceptuados serían los trabajadores esenciales de la salud, seguridad y alimentación.

La reunión fue por Zoom desde Olivos con Alberto acompañado por el ministro el de Interior, Wado De Pedro y la viceministra de Salud, Carla Vizzotti y el secretario General de Presidencia, Julio Vitobello con todos los mandatarios provinciales conectados de manera virtual.

La reunión estuvo enmarcada por un fuerte debate de los intendentes bonaerenses que un día antes le pidieron al gobernador Axel Kicillof que lo hiciera.

En tanto, los gobernadores le patean la pelota al Presidente para que sea él quien lo decida.

Medidas antipáticas que el Gobierno intentará aplacar ante una eventual rebelión o descontento social, señalando que no afectará a la actividad económica o productiva.

En el mientras tanto, el Presidente confirmó que lo hará solo con el consenso de los demás gobiernos locales, porque los controles deberán hacerlos ellos en cada territorio provincial o municipal. Algunos gobernadores e intendentes ya apoyan y empezaron a tomar esas medidas.

Para no declarar el toque de queda sanitario, en Casa Rosada consideran que deberían bajar de 13.000 casos diarios que se registran hoy, a 8000 en una semana y seguir bajando o aplanando la curva que advierten, es hoy empinada y preocupante.

Como temen que eso no pase porque la gente está muy relajada y es muy difícil hacer cumplir las normas de ASPO en el verano ante el hastío de la sociedad, las primeras medidas serán lo que anunció el miércoles Kicillof tras la reunión con los intendentes de la Costa y del conurbano.

Las medidas que analizaron

  • Endurecer a full los controles con policías por todos lados: playas, plazas, calles, imponiendo a la gente el uso de tapabocas y el distanciamiento de dos metros, romper las fiestas clandestinas, controlar los protocolos en bares, restaurantes, comercios, transporte público, etc.
  • Esperarán la próxima semana, si la evolución de la curva de contagios, que hoy, es muy empinada, restringirían la circulación de vehículos particulares de 23 a 6 y el cierre de comercios no esenciales.
  • De día reforzar los controles estrictos de todos los protocolos: Desde el transporte público, hasta las obras de construcción, comercios, fábricas, oficinas.
  • Cierre de aeropuertos y fronteras: Solo para turistas, no para residentes o ciudadanos argentinos que están de vacaciones en el exterior. No podés cerrar hoy seria caótico, admiten. Una medida que se analiza en caso extremo.
por Stella Gárnica
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