El Gobierno nacional autorizó una licitación pública por $7.638 millones para construir galpones modulares y ejecutar obras complementarias en la Base Naval Integrada de Ushuaia, en Tierra del Fuego.
La resolución de Defensa habilita la contratación de galpones modulares y obras complementarias, con un plazo de ejecución de 548 días. El proyecto forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la presencia argentina en el extremo sur del país.
El Gobierno convocó a licitación para avanzar con las obras de la Base Naval Ushuaia (Foto: archivo).
El Gobierno nacional autorizó una licitación pública por $7.638 millones para construir galpones modulares y ejecutar obras complementarias en la Base Naval Integrada de Ushuaia, en Tierra del Fuego.
La medida fue formalizada por el Ministerio de Defensa mediante la Resolución 733/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, un mes después del relanzamiento de la base naval y en el marco del anuncio realizado por el presidente Javier Milei por cadena nacional a comienzos de septiembre.
La resolución, firmada por el ministro Presti, habilita el llamado a la Licitación Pública Nacional N° 38-0502-LPU26, con un presupuesto oficial de $7.638.061.962 y un plazo de ejecución de 548 días corridos.
La contratación se realizará bajo el sistema de ajuste alzado y el procedimiento se tramitará a través de la plataforma electrónica CONTRAT.AR.
El gasto está vinculado con el proyecto de inversión pública registrado bajo el número BAPIN 100.426, que contempla la construcción de un muelle, infraestructura conexa y la adquisición de maquinaria y equipos en la punta oriental de la península de Ushuaia.
La medida se suma a otra resolución del Ministerio de Defensa, que autorizó una licitación para construir el muelle militar de la futura base con un presupuesto oficial de más de $189.321 millones y un plazo de ejecución de 36 meses.
La construcción de la Base Naval Integrada volvió al centro de la agenda del Gobierno el 3 de septiembre, cuando Milei anunció que ampliaría los recursos destinados al Ministerio de Defensa para avanzar con la obra.
“Esta base nos convertirá en el polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina”, sostuvo el Presidente en aquella oportunidad. También señaló que la iniciativa apunta a incrementar las capacidades nacionales en telecomunicaciones.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia orientada a fortalecer la presencia argentina en el extremo sur del país, mejorar las capacidades logísticas para las operaciones antárticas y ampliar la infraestructura disponible para las actividades navales, científicas y de asistencia a buques.
La ubicación de Ushuaia constituye uno de los principales activos de la iniciativa: su proximidad a la Antártida permite proyectar servicios logísticos y de apoyo a las campañas científicas, además de reforzar la presencia nacional en el Atlántico Sur.
En ese marco, el Gobierno busca convertir a la futura base en un punto de apoyo para las operaciones argentinas y para la prestación de servicios a otros países que navegan en las aguas cercanas a la Antártida.
Aunque Milei reimpulsó la iniciativa con un acto en el que estuvo acompañado por la titular el Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson, el 5 de abril de 2024, la construcción de la Base Naval Integrada ya había dado sus primeros pasos con el anterior gobierno de Alberto Fernández en 2022.
El inicio formal de las obras se produjo en marzo de ese año, cuando el entonces ministro de Defensa, Jorge Taiana, encabezó el acto de inicio junto con autoridades nacionales y de Tierra del Fuego.
Durante la gestión anterior se realizaron estudios preliminares, movimientos de suelo y trabajos vinculados con las fundaciones de los galpones. Sin embargo, el avance de la obra había quedado paralizado con el cambio de gobierno.
La nueva licitación habilitada por el Ministerio de Defensa busca avanzar con los galpones modulares y las obras complementarias, mientras que el llamado para construir el muelle militar constituye otro de los pasos previstos para desarrollar la infraestructura principal de la base.
La resolución 733/2026 establece que el procedimiento se financiará con partidas asignadas al Estado Mayor General de la Armada y contempla la previsión plurianual de los gastos de inversión para los ejercicios siguientes.
El documento también delega en el jefe del Estado Mayor General de la Armada determinadas facultades vinculadas con la gestión del contrato, entre ellas su firma y la aplicación de multas y penalidades.
La Dirección General del Material de la Armada tendrá a su cargo la dirección de obra, mientras que la Jefatura de Infraestructura de la fuerza ejercerá la inspección técnica.
El anuncio de esta licitación publicada este martes es un primer paso del procedimiento administrativo que ahora deberá avanzar con la convocatoria, la presentación y evaluación de ofertas y la posterior adjudicación de las obras.