Vacunación

Carla Vizzotti le llevó a Alberto Fernández la noticia más esperada: cuándo recibirá la Argentina nuevas vacunas

Mientras llegan más dosis, las internas en el Frente de Todos le traen dolores de cabeza al Presidente.
por Mariano Obarrio | 22 de mar de 2021 - 23:33
Alberto Fernández recibió novedades sobre las vacunas y capea la interna del Frente de Todos

Alberto Fernández recibió novedades sobre las vacunas y capea la interna del Frente de Todos

Las buenas noticias llegan en medio de infinidad de conflictos no resueltos. El presidente Alberto Fernández recibió ayer información de la llegada inminente de varias partidas de vacunas contra el Covid 19 de diferentes laboratorios que le posibilitarían tener vacunada a toda la población de riesgo a fines de abril próximo. Pero el gabinete del Frente de Todos está sitiado por el Instituto Patria y por la vicepresidenta Cristina Kirchner, que condiciona a sus ministros.

Además, los diputados y senadores del Frente de Todos se dividieron entre diferentes provincias por la prórroga de la ley de biocombustibles. Esa disputa bajo los pies de Máximo Kirchner paralizó la sanción de la reforma del impuesto a las ganancias, que el Gobierno quería mostrar para la clase media.

En medio de eso, la herida que dejó el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, al agredir al viceministro de Seguridad de la Nación, Eduardo Villalba, no termina de cerrar en el gabinete albertista. El ataque a la ministra nacional del área, Sabina Frederic, fue demasiado estentóreo como para ignorarlo. Saben que Berni está avalado por Cristina Kirchner, pero también juega de líbero.

A la media tarde de ayer, el Presidente volvió a sentir una bocanada de oxígeno entre tanta densidad. En medio de un fuerte hermetismo oficial, fuentes oficiales confiaron a A24.com que la ministra de Salud, Carla Vizzotti, le informó a Alberto Fernández que para las próximas semanas y días llegarán nuevas partidas de vacunas. Es la noticia que más esperaba su jefe.

Son las dosis del Fondo Covax, de Sinopharm y de AstraZeneca (México), además de más envíos de Sputnik V de Rusia, al margen de las 500 mil que llegaron ayer y las 330 mil del viernes último. De todos modos, para no repetir experiencias desgraciadas, Alberto pidió que no se difundieran los detalles.

Igualmente se reservó la difusión de la buena noticia. "Creo que si logramos concretar los acuerdos últimos que venimos haciendo, y que en verdad somos muy prudentes en anunciarlo para no generar falsas expectativas, lograremos terminar de vacunar a las personas de riesgo antes de que termine abril", dijo el Presidente al anunciar en Lanús que la provincia de Buenos Aires ya dio un millón de dosis.

“Vizzotti trajo la noticia que entre Covax, las chinas, las de México y la rusa, con vuelos que llegan en los próximos días, vamos a tener muchas vacunas en abril. Aunque no quiere dar el número para no sembrar falsas expectativas, saben que si vacunan con una sola dosis, como está decidido, vamos a tener un sacudón de vacunación grande”, dijo un funcionario de la intimidad albertista.

“Ahora hay otro ánimo, una expectativa positiva que esperamos se cumpla”, señaló otro colaborador de Alberto a A24.com. El Ministerio de Salud no contesta las consultas de precisión. Vizzotti sugirió ayer en Ezeiza ante la prensa, junto a la asesora presidencial Cecilia Nicolini, que hay vacunas en camino, sin dar detalles.

La oposición buscó abrir una fisura del plan de vacunación y presentó un proyecto para modificar la ley de vacunación para traer las vacunas de Pfizer, que no confía en la actual norma. El Gobierno ya descartó a Pfizer porque cuestiona la inmunidad de esa legislación, y también desechó la de Sinovac (China) por tener una eficacia comprobada de sólo el 53%. Brasil y Chile la utilizan. Vizzotti negocia con Janssen y con CanSino, pero esas vacunas sólo podrían estar en la Argentina en el segundo semestre.

La vacuna de Sinopharm sería aprobada en pocas semanas por la Anmat para ser aplicada en mayores de 60 años. Así, se podría encaminar la vacunación de los 7,4 millones de adultos mayores, aunque más no sea con la primera dosis para fines de abril.

La otra parte del plan anti-Covid consiste en restringir al máximo el ingreso de extranjeros o de viajeros argentinos por las fronteras para evitar la entrada de nuevas cepas del virus. Eso fue acordado ayer entre el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, y los gobernadores de las provincias con fronteras.

Se conocerán medidas administrativas, pero se diluye la posibilidad de un DNU. También se afirma la posibilidad de fijar la obligatoriedad de que todos los viajeros se paguen su propio test PCR al ingresar, pero se cae la chance de obligarlos a alojarse en hoteles para pasar la cuarentena. El Gobierno asegura que garantizará el regreso de los 27 mil turistas argentinos que andan por el mundo, pese a la reducción gradual de vuelos. Se reprogramarán los viajes. El cronograma del recorte aún no está, pero se conocería en estas horas. Cada vez con más fuerza, el Gobierno desaconsejará viajar al exterior.

De Pedro acordó con los gobernadores reforzar con fuerzas de seguridad las fronteras para evitar el transito no habilitado, especialmente desde Brasil, Paraguay y Bolivia. Se destinarán solo “corredores seguros” para el reingreso: Ezeiza, Buquebús y el aeropuerto de San Fernando, con capacidad de control sanitario.

Las cuarentenas serán controladas por las provincias con un tablero online de Migraciones. El personal de fronteras será esencial para apurar su vacunación. Se plantearon medidas extras para los transportistas que hacen viajes entre los países.

Internas de palacio

Mientras tanto, el Presidente continúa desconcertado por los desplantes de Berni, detrás de los cuales no sabe aún si está Cristina. “Hay una sensación de desconcierto por Berni. Si bien es de Cristina, es un líbero que juega solo. No deja de expresar lo que otros sienten y no dicen”, señalan en la Casa Rosada. Berni no sólo increpó a Villalba: sigue jactándose en TV de haberlo hecho, pese a que la Provincia está asediada por los motochorros y la inseguridad.

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Alberto Fernández intenta controlar la interna del Frente de Todos (Foto: Archivo A24.com)

Alberto Fernández intenta controlar la interna del Frente de Todos (Foto: Archivo A24.com)

El cristinismo también presiona a Martín Soria, que asumiría como ministro de Justicia el viernes próximo, para que avance en la ley de Ministerio Público para desplazar al procurador interino Eduardo Casal. Pero Soria no puede asumir hasta que la Cámara de Diputados le acepte la renuncia en una sesión formal. Iba a ser este martes, pero otros problemas parlamentarios la postergaron.

Podría haber sesión especial el jueves próximo. Pero tampoco es seguro. En caso de no haberla, Alberto seguirá sin ministro. Resulta que los diputados de Juntos por el Cambio, los de Roberto Lavagna y los del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, se negaron a avanzar en la sesión de hoy, en la que se iba a sancionar la rebaja del impuesto a las ganancias para los trabajadores, si antes no se trata la prórroga de la ley de biocombustibles.

Esta prórroga es reclamada por Córdoba, Santa Fe, Tucumán y Jujuy, provincias productoras de biocombustible. Tienen 30.000 empleos en juego, que dependen de que las naftas y el gasoil sigan teniendo un 12% de biocombustible de caña de azúcar o girasol.

En cambio, las provincias de Mendoza, Neuquén, Santa Cruz y Chubut, las petroleras, no quieren la prórroga. El Frente de Todos (FDT) y todos los bloques están divididos transversalmente por provincias. Por debajo del jefe del bloque del FDT, Máximo Kirchner, coexisten enfrentamientos aún dentro del kirchnerismo.

El presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, culpó a Schiaretti, Lavagna y a JxC de hacer caer la sesión para la ley de ganancias. Pero el diputado lavagnista Alejandro “Topo” Rodríguez retrucó: si el jueves se hace la sesión de biocombustibles también se podría debatir y aprobar la reforma de ganancias. Cerca de Massa no descartan que ello ocurra. No obstante, el Gobierno quiere imponer el debate de un nuevo proyecto de ley de biocombustibles, superador, que unifique posturas entre las provincias petroleras y las que promueven los biocombustibles.

También hay presión empresaria. Las Pymes nucleadas en Cepreb reclamaron el urgente tratamiento de la prórroga para defender los 30.000 puestos de trabajo de sus empresas. Aunque surgió otro obstáculo para la ley de ganancias. Muchos diputados del FDT rechazaron el proyecto de impuesto a las ganancias de las empresas, con el cual el Gobierno quiere compensar lo que perderá con la reducción de ganancias para los trabajadores, unos 37 mil millones de pesos. Aquel proyecto implicaría más presión tributaria a empresas medianas y posibles asfixias que derivarían en más parálisis y desempleo. Los diputados lo devolvieron al ministro de Economía, Martín Guzmán, que debería reformularlo.

Guzmán también está condicionado por Cristina. No podrá encarar un ajuste para conformar al FMI antes de las elecciones, por lo cual el acuerdo de facilidades extendidas con el Fondo sólo se podría firmar tras los comicios. También, la vicepresidenta condiciona el aumento de tarifas: sólo hasta un dígito antes de las elecciones. Los entes reguladores estudian tarifas segmentadas por poder adquisitivo.

La kirchnerista Paula Español, secretaria de Comercio, condiciona a su ministro, el albertista Matías Kulfas, de Desarrollo Productivo, con la presión a las empresas para que den información confidencial sobre los precios. Kulfas había convocado a mesas de consenso por cadenas de valor. También Alberto Fernández le tuvo que soltar la mano al gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, massista, enfrentado con La Cámpora localmente por un proyecto de minería a cielo abierto.

Todos los actores ajenos al kirchnerismo sufren la presión de Cristina y las limitaciones de la sábana corta, la que no puede cubrir las necesidades de todos los sectores con un presupuesto necesariamente escaso y una economía estancada.