La figura se apoya en la Recomendación 4 del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que insta a los países a implementar medidas legales y operativas para identificar, rastrear, congelar y decomisar bienes delictivos.
Asimismo, destaca la importancia de habilitar el decomiso sin necesidad de una condena firme, garantizando una respuesta eficaz contra el lavado de activos y la corrupción.
El decomiso de bienes provenientes de delitos como la corrupción, según lo establecido en la Ley 25246 y sus modificatorias, son "bienes recuperados que vuelven al Estado".
Sobre el tema, el titular de la UIF, Paul Starc, expresó que “recuperar activos de la corrupción es tan importante como condenar” porque “es dinero que debe volver al servicio de la sociedad y no quedar en manos de estructuras criminales".
El funcionario señaló que “la UIF está comprometida con una política activa, concreta y eficaz contra el lavado de dinero, en articulación con la Justicia y otros organismos del Estado”.