En el oficialismo creen que la alianza Juntos por el Cambio terminará de romperse y esperan poder captar en las próximas semanas a ese electorado que en las PASO votó por Horacio Rodríguez Larreta.
La estrategia que le permitió a Massa imponerse en el balotaje, se profundizará en las próximas semanas, destacando conceptos como la discusión sobre lo que está en riesgo y contraponer las propuestas del candidato libertario con las del ministro candidato.
"Caos versus orden, campaña con eslogan en las redes sociales versus demostración de capacidad de gobierno y poder de decisión. Candidato mejor preparado versus candidato sin experiencia" y sin apoyos de diferentes sectores políticos y sociales de la sociedad.
Ya con los resultados de la primera vuelta en la mano, cerca de Massa consideran que "el primer debate presidencial fue importante para dejar atrás la derrota en la elección de agosto, en la que prevaleció el voto bronca, el enojo y el estado de ánimo".
El domingo, admiten en el oficialismo, "no fue elegir candidatos, sino decidir con responsabilidad al gobierno un voto más racional, teniendo en cuenta qué va a pasar con Argentina, con la vida de cada familia".
En el entorno de Massa, dicen que "Milei demostró que conectaba mejor la bronca por la crisis, pero cuando la agenda se puso en el foco de tener que decidir presidente el 10 de diciembre, ahí Sergio pegó la levantada".
Ahora, repiten que cada voto y tarea militante de cada uno es salir a la calle a buscar, convencer a los vecinos y sus preocupaciones. Saber cuáles son sus preocupaciones y definir cómo se van a resolver". Todo bajo el concepto de que "la gente quiere un Estado mejor, sobre lo que ya hay".
Antes que hablar con dirigentes, Massa hablará a los votantes radicales. Los acuerdos de cúpulas llegarán, admiten, pero el principal objetivo ahora es explicar al vecino de a pie, cómo sería un eventual gobierno de Massa, no ya como ministro, sino como presidente. Sin contar con Alberto Fernández o Cristina Kirchner, sino él tomando decisiones.
En la antítesis, pondrá a Milei asociado a propuestas de más sacrificios para los argentinos, sembrando la división de la sociedad, frente a la propuesta de Massa contrapone un gobierno de consensos.
Contacto directo con la gente, el centro de la nueva etapa de campaña de Massa
Sergio Massa con obreros en San Juan. Foto UP.jpg
En su primer día como el candidato más votado en las generales, Sergio Massa, llegó minutos antes de las 14 a la sede del Palacio de Hacienda para continuar con su agenda, que comenzó con una reunión con la prensa acreditada extranjera en la Argentina.
Un grupo nutrido de militantes de los gremios estatales UPCN y ATE esperó a Massa en el estacionamiento interno del Ministerio de Economía y lo recibió con batucada, banderas, papelitos desde los pisos de arriba y cantos de “Massa Presidente”.
El candidato de Unión por la Patria saludó, se sacó selfies abajo de la lluvia durante los diez minutos que tardó en recorrer los pocos metros que separan el estacionamiento con el ascensor interno que lo deja directamente a pasos de su despacho.
Este mismo lunes, los gobernadores del PJ y los intendentes se sumaron a la campaña mañana bajo la consigna: "no hay destino como país si gana Milei".
Los intendentes manifestaron satisfacción por haber recuperado varios puntos que habían perdido en las PASO, a partir de la "remontada" del ministro candidato.
"La mayoría hicieron muy buena elección con la remontada de Sergio, se recuperaron muchos municipios que no gobernábamos", dijo a A24.com uno de los ministros nacionales que forma parte del comando de campaña.
Ahora piensan la estrategia en etapas: El domingo el objetivo era entrar al balotaje y ganar la provincia de Buenos Aires. "Ahora en los próximos 27 días hasta la segunda vuelta, el objetivo es caminar con humildad y devolviendo el voto de confianza recibido por la gente, con laburo, decisiones concretas, y medidas claras", señalaron desde el comando de campaña de UP.