Por ahora, Cambiemos agita la cifra de los 28 mil millones de pesos que se pierden con el paro. Sólo al sector comercial la protesta le costó 9.745 millones, según la CAME. Es una caída promedio del 50% para un lunes.
Pero al Gobierno le conviene este sindicalismo y no una CGT conducida por el moyanismo, por ejemplo, que está en una disputa política y judicial con la Casa Rosada. También apuesta, así, a mantener la fragmentación de los sindicatos (que se hace extensiva al resto del peronismo). ¿Una modalidad? La negociación por sectores. A la central, por su parte, le queda bien alimentar la relación tirante y no sucumbir a una nueva fractura interna de consecuencias imprevisibles.