Solamente mencionó a Macri y a Milei. A ellos excluyó del diálogo. A su manera, dijo ue todos los demás deben estar incluidos, aunue no se sabe en ue términos.
“En este tiempo que se inicia he pedido que algunas políticas básicas podamos construirlas con los que no piensan como nosotros. Si Macri no quiere hablar, que se quede solo con sus amigos haciendo negocios. No hay problemas”, dijo. Algo parecido le dijo a Milei.
Pero quizás el tramo central del discurso fue cuando le habló a los propios. Al Frente de Todos. Ahí dejó algunas definiciones importantes.
- “Si algo hicimos bien es construir el Frente de Todos” (Traducción: el peronismo tiene que seguir unido)
- "Hay un presidente y una vicepresidenta que quieren trabajar en el mismo sentido" (Se subraya el “quieren”)
- “Quiero que el tiempo que se inicia, no sea un tiempo de silencio entre nosotros”. (Traducción, que encontremos un mecanismo para dirimir nuestras diferencias)
- “Quiero que el Frente de Todos se abra y que cada uno pueda opinar y encontrar la síntesis que nos permita avanzar en la Argentina”. (Traducción: Tenemos que encontrar un rumbo como coalición).
- “Mi mayor aspiración es que en el 2023 desde el último concejal hasta el Presidente de la República lo elijan primero los compañeros del Frente de Todos”. (Traducción: hay que encontrar la vuelta para que los candidatos se definan en una PASO y no a dedo)
Alberto, el gerente
Alberto Fernández volvió en este Día de la Militancia al rol para el que fue elegido. El gerente del Frente de Todos. Un hombre sin votos propios, que tiene la tarea de gestionar las tensiones internas de un peronismo que no termina de encontrar el rumbo.
Volvió a poner sobre la mesa los postulados de 2019. Planteó los lineamientos de la institucionalización del Frente de Todos. Y -como no sucedía desde el 10 de diciembre de 2019- volvió a juntar a todos. “Todos unidos triunfaremos”, rezaba el documento que se exhibió esta tarde con la firma de todos los sectores del Frente. ¿Logrará Alberto mantenerlos unidos?