La Jungla del poder

Diez millones de vacunas por mes, la candidatura de Vidal y el optimismo de Alberto: las apuestas de todos para el año electoral

El Presidente mira al futuro con esperanza tras el inicio de la producción local de la Sputnik V. La exgobernadora define si compite en Ciudad.
por Pablo Winokur |
Alberto Fernández

Alberto Fernández, junto a Vladimir Putin, en el acto que marcó el inicio de la producción local de la Sputnikv V (Foto: Presidencia/Télam).

“En julio van a sobrar vacunas, lo que van a faltar son enfermeros”. La frase la dice una persona que no integra el Gobierno, pero que está involucrada en la gestión de las vacunas. Si todo sale bien, el laboratorio Richmond tiene capacidad para envasar 2,5 millones de vacunas Sputnik V por semana en muy poco tiempo. Lo que podrían ser 10 millones por mes. Para arrancar, a fines de junio y julio puede haber entre 6 y 8 millones en 5 semanas. Se sumarían a los 3 millones por mes que ya garantizó AstraZeneca, los 6 millones de Sinopharm que prometió China, los vuelos que sigan llegando con Sputnik desde Rusia y algún otro contrato que se pueda cerrar.

La vacuna elaborada en la Argentina no va a tener objeciones políticas, como pasó con el contrato con AstraZeneca y Hugo Sigman. El dueño de Richmond, Marcelo Figueiras, se contactó con Mauricio Macri y Patricia Bullrich para darles explicaciones sobre cómo se cerró el contrato. Los dos escucharon y asintieron. La política no va a meter ruido.

El viernes se hizo el lanzamiento formal del operativo que se había empezado a cocinar ya hacía muchos meses. Putin iba a dar la orden –a lo Chávez- de que empiecen a mandar componente a la Argentina. Es el líquido con la droga que se va a envasar en Pilar. Iba a ser un Zoom privado entre Figueiras, Putin y el director científico de Gamaleya.

A Alberto Fernández no le gustó la movida e hizo todo tipo de gestiones para estar incluido. Al final lo dejaron entrar al acto protocolar en el que se prendieron las máquinas para envasar las Sputnik V.

Para este lunes está programado que salga desde Ezeiza a las 2 AM un avión de Aerolíneas Argentinas con el número AR330. Llega a Rusia a las 0:30 del martes y va a recibir carga hasta las 4:30. Los rusos no suelen adelantar qué mandan en las cargas, pero es probable que sea el componente para que empiece la fabricación masiva en la Argentina. Se va a saber el martes a las 16.30, cuando aterrice el avión en Ezeiza. La buena noticia es que “el componente” no es muy grande y en un solo vuelo pueden entrar varios millones de dosis a envasar. Alberto había dicho que el vuelo salía el domingo pero se reprogramó.

Si todo sale bien, la semana del 22 de junio va a haber al menos un par de millones de vacunas en la calle. Rusia había comprometido mandar 20 millones de vacunas antes de marzo y no cumplió. ¿Por qué esta vez sería diferente? “Las dificultades rusas son para exportar vacunas. Pero no hay problema con el componente”, dicen fuentes del sector. La única luz amarilla pueden ser los insumos locales.

La apuesta de Figueiras

“Si me va bien, buenísmo. Y si no, conozco Moscú”, le dijo Figueiras, el dueño de Richmond, a un allegado. Le había llegado la información a través de un laboratorio indio de que Rusia buscaba un socio en América Latina para fabricar la Sputnik V. El Gobierno no tuvo ninguna intervención en la operación.

“Yo lo armo”, contestó Figueiras cuando le ofrecieron empezar la producción. No tenía mucho con qué respaldarlo. Este año no va a haber fabricación local punta a punta. Pero desplazando otras producciones y alquilando algunos equipos llegó a envasar.

En la empresa le toman el tiempo a Alberto Fernández y al Frente de Todos. No quieren ser usados políticamente. Por eso su dueño -Marcelo Figueiras, de buena relación con el peronismo- habló con dirigentes opositores. Y también se reunió con Cristina. Se necesitaban 80 millones de dólares para la inversión. Ahora tienen 200 millones y el Estado recién se sumó al final.

Richmond –como antes Hugo Sigman, socio local de AstraZeneca- no tiene previsto ganar dinero con esta operación. Lo que se juega es el prestigio y el poder para encarar a futuro otros negocios, especialmente en el rubro biotecnológico. No es el oro, sino el bronce.

La oposición no va a impugnar nada de este proceso. Ni siquiera Patricia Bullrich, que hoy aparece como opositora todo terreno. No solamente se enfrenta al gobierno nacional, sino también a “Horacio”. Esta semana presentó ante la comisión de Derechos Humanos de la ONU una denuncia a la Argentina por su plan de vacunación. Horacio es un pilar importante en ese plan.

Las dudas de Vidal

Larreta ya salió a instalar que quiere que María Eugenia Vidal sea su candidata en Ciudad. Santilli iría a Provincia y quiere que lo acompañen Carrió y Pichetto. Hay bronca en “Los Patricios” por la movida.

Patricia quiere ser primera candidata a diputada por la Ciudad y sueña con que eso la impulse en una candidatura presidencial; está dispuesta a ir a una PASO, aunque no cree que sea el escenario más conveniente. Por eso la quiere a Vidal en Provincia.

Vidal por ahora no confirma nada. El jueves pasado se sacó por primera vez en mucho tiempo una foto con Larreta. “No somos socios porque las sociedades se rompen. Somos lo mismo”, dijo en un encuentro de La Territorial, un grupo de dirigentes de municipios que el PRO gobierna. Fue una reunión privada con una foto al final afuera, con distancia y protocolo.

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Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, en un encuentro con La Territorial en Tigre (Foto: Prensa La Territorial).

Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, en un encuentro con La Territorial en Tigre (Foto: Prensa La Territorial).

En el encuentro, Vidal y Larreta blanquearon que quieren ser presidentes. Y avisaron que en 2023 se van a poner de acuerdo entre ellos. Pero en este turno, Vidal va a hacer lo que considere. Se sigue reuniendo con intendentes de la Provincia; algo raro para alguien que quiere ser candidata en Ciudad. Esta semana se va de viaje a Estados Unidos. Después de eso va a decidir su futuro político.

El PRO va armando cuadros en distintas provincias. Frigerio está lanzado para la senaduría de Entre Ríos. Un sector está impulsando al excanciller Jorge Faurie como candidato en Santa Fe. Algunos se entusiasman con sumar al Dipy como candidato en La Matanza.

Cronograma electoral

Si no se hubiera cambiado la ley electoral, en 3 días –el miércoles 9 de junio- tenían que estar definidas las alianzas que van a competir en las elecciones 2021. 10 días después, el 19 de junio, ya tenían que estar los candidatos. No había clima para una discusión político electoral de ese tipo.

Instalar ese tema en este contexto hubiera irritado todavía más a una población que está harta desde todo punto de vista: sanitario, económico, social, psicológico, educativo. Ya hay fechas de las elecciones en un escenario que les sirve a todos. Corrieron todo para septiembre y noviembre.

La política ahora tiene tiempo para organizarse. El oficialismo está entusiasmado con el plan de vacunación. Creen que si funciona, les queda guita para poner en el bolsillo de la gente en la última parte del año. Incluso se entusiasman con que la oposición se parta y eso los beneficie.

Estas cosas charlan los máximos dirigentes del Frente de Todos en asados que están vedados para el resto de la población en el AMBA: las reuniones sociales están prohibidas. “El peronismo necesita de los asados para poder organizarse”, reconoce un importante dirigente con diálogo en todos los espacios del oficialismo.

Por ahora estamos en el medio de la inundación de la pandemia. No está claro a qué escenario va a tener que hacerle frente el Gobierno cuando baje el agua. Aunque empíricamente está demostrado que el albertismo suele ser muy optimista en sus proyecciones.

Quizás por eso, la empresa Richmond oculta su verdadero poderío. Saben que a Alberto le encanta anunciar milagros que nunca llegan. Por eso siempre es mejor ir silbando bajito.