- La convocatoria al personal para poder sostener el funcionamiento del edificio y la sesión.
- La logística de los diputados del interior que no pueden planificar la compra de pasajes para volver a sus provincias.
Si bien todavía no se evaluó cuál será la propuesta concreta para cambiar el reglamento, existen experiencias internacionales que servirían como modelo para acortar las sesiones:
- Que haya un único orador por bloque por tema.
- Que solo pueda hablar el jefe de la bancada o quién él o ella designe.
- Limitar el tiempo o cantidad de intervenciones de los bloques minoritarios.
¿Por qué se extienden tanto las sesiones?
Hasta hace unos años, ante cada sesión se armaba una lista de oradores tentativa. La mayoría de los legisladores pujaban por entrar en el "prime time" de la televisión. Aquellos que quedaban para la madrugada, solían bajarse voluntariamente. Nadie quería hablar en un horario que nadie los escucharía.
En los últimos años, la dinámica cambió: "Todos quieren hablar aunque sea cinco minutos para poder colgar sus videitos en las redes para sus cinco seguidores", explica irónico un conocedor de la vida parlamentaria. Por lo tanto, nadie se baja de la lista de oradores, y todos y cada uno de los diputados quieran tener su espacio para hablar en la sesión.
Esto es lo que ahora se busca evitar desde la presidencia de la Cámara. Habrá que si consiguen consenso para acortar las sesiones en un debate que promete un final abierto.