En septiembre, las transferencias automáticas por coparticipación, leyes complementarias y compensaciones alcanzaron los $1.420.000 millones, con lo cual, tuvieron una variación interanual nominal del 137,2%, que se traduciría en un aumento real del 1,6%.
En concepto de coparticipación, el Gobierno nacional envió al consolidado de provincias más CABA $1.334.000 millones, es decir, se observó una variación nominal del 142%, esto se traduciría en una suba real del 3,7%.
En el acumulado a septiembre del año, las transferencias automáticas por coparticipación, leyes complementarias y compensaciones alcanzaron los $9.385.000 millones.
De este modo, exhibieron una variación nominal del 113,2%, que se traduciría en una caída real del 0,9% al descontar la inflación del período.
Las transferencias automáticas acumuladas por coparticipación alcanzaron los $8.583.000 millones, en consecuencia, exhibieron una variación nominal del 116%, que se traduciría en una suba real del 0,4%.
Como resultado de este aumento, según el Gobierno, "la coparticipación pura acumulada habría sido la mayor de los últimos 8 años en términos reales".
Ministerio de EConomía informó un aumento de la recaudación que mejorará la coparticipación en septiembre. Foto Mecon.jpg
Estos números se conocen luego de que el ministro de Economía, Sergio Massa, anunciara la semana pasada varias medidas que afectarán el sistema de recaudación fiscal, como la eliminación de la categoría 4° del impuesto a las ganancias, el programa Compre Sin IVA y modificaciones al régimen de monotributistas y autónomos como manera de paliar la crisis por la inflación y el poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores que cobran por debajo de los 15 salarios mínimos.
De esta manera, el Gobierno busca demostrar que las medidas anunciadas no afectarán de manera determinante la coparticipación federal en detrimento de las provincias, mientras Massa propuso, en caso de llegar a ser presidente, una reforma impositiva con el objetivo de generar un blanqueo total de la economía fomentando el consumo bancarizado con tarjetas de débito y crédito generalizado, y un incremento de ingresos a partir de la eliminación de extensiones impositivas que perciben grandes empresas a partir de regímenes especiales.
En el Proyecto de Ley de Presupuesto 2024 que se tratará en el Congreso después de las elecciones presidenciales, el equipo económico proyectó un crecimiento de 2,7% en el Producto Interno Bruto (PIB), un déficit fiscal primario de 0,9% y una inflación anual de 70%. Sin embargo, la devaluación del 22% acordado con el FMI después de la derrota en las PASO del oficialismo, y el pico de inflación de agosto, trastocó las distintas variables y el gobierno terminó anunciando medidas para paliar la crisis social, que modificaría las metas previstas y ahora propone renegociar el acuerdo con el FMI en el mes de noviembre.