"Si nosotros hubiéramos permitido que el contrato se aplicaba tal como fue firmado, hoy un usuario que paga $100 de peaje en la Panamericana, debería pagar más de $1.800. Lo que no vamos a permitir es abusos", advirtió Fernández en conferencia de prensa.
En ese sentido, Katopodis advirtió que el expresidente Macri "otorgó una dolarización al contrato" de las autopistas sin que hubiera "ningún componente que justifique" esa medida, por lo que la cartera que conduce se presentará en la Justicia para que se declare la "lesividad y nulidad" de los acuerdos.
"Se determinó un ajuste del 8% anual, lo que permitió a ambas empresas tener una rentabilidad extraordinaria. En cualquier negocio o contrato de concesión de este tipo, por supuesto que no hay rentabilidad asegurada y sí riesgo empresario. Pero aquí se les otorgaba un privilegio con una rentabilidad en dólares actualizada al 8% anual", planteó el funcionario.
Y explicó: "Ellos pretendían que sean los usuarios los que paguen diariamente esa deuda que había sido establecida y que esa compensación se debía hacer por efecto del cuadro tarifario y si no alcanzaba, debían existir decisiones administrativas que pudiesen compensar con esa situación"
¿Qué dicen los contratos que firmó Mauricio Macri con las empresas consecionarias?
En los convenios, el gobierno de Cambiemos advertían una deuda bruta a favor de las empresas (sin descontar penalidades) de U$S 813.143.839,52, (U$S 540.522.269,52 para el caso de AUSOL S.A. y U$S 272.621.570 para el caso de GCO S.A.).
En este sentido, se establecía una cancelación en cuotas anuales, que irían desde 2018 a 2030, más un interés en dólares del 8% anual. Este interés era capitalizable y si el Estado se retrasaba en el pago el concepto adeudado pasaba a formar parte del capital, incrementando la deuda. Con estos acuerdos, la deuda reconocida y sus intereses ascendía a U$D 1.161.292.387.
Se estableció, además, que las sumas debían ser percibidas por los concesionarios libres del Impuesto a las Ganancias y que el mismo debía ser abonado a través de las tarifas. Es decir, para cumplir con esas obligaciones, que comprendían afrontar el capital, los intereses o el impuesto a las ganancias, la tarifa necesaria era de hasta 20 veces más de lo que hoy paga un usuario o usuaria.
Por otro lado, la tarifa de peaje se dolarizó ilegalmente, ya que existe el fallo CEPIS de la Corte Suprema en contra de la dolarización de tarifas, generando subas mucho mayores.