Los trabajadores exigen un ajuste salarial que supere ampliamente el 1,3% que ofreció EANA en las últimas negociaciones. Según comunicó el gremio, ese porcentaje está lejos de procesar la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos meses. La paritaria lleva estancada más de diez meses, y el primer intento de huelga fue neutralizado en mayo por la Secretaría de Trabajo, que dictó una conciliación obligatoria.
Sin avances desde entonces, el sindicato consideró que se agotaron todas las instancias y relanzó un plan de lucha más extenso. “Desde ATEPSA ratificamos las medidas legítimas de acción sindical y redefinimos los primeros días del cronograma para cumplir con nuestro Convenio Colectivo de Trabajo”, expresaron en un comunicado.
Esta modalidad fue pensada para provocar el mayor impacto posible en la operación sin vulnerar disposiciones legales. Cada franja afecta una parte crítica del tráfico aéreo, obligando a las aerolíneas a reprogramar vuelos y a los pasajeros a buscar alternativas, como cambios de horario o cancelaciones.
Una paritaria sin rumbo y con consecuencias
La negociación paritaria entre ATEPSA y EANA quedó nuevamente estancada luego de la última reunión. Según los delegados sindicales, el encuentro fue infructuoso porque los representantes de la empresa estatal no presentaron la documentación ni el esquema de escalas salariales requeridas. “No hubo programación exigida, lo que imposibilitó el avance real en la negociación”, remarcaron desde ATEPSA.
En este contexto, el sindicato decidió que no había razones para suspender las medidas y confirmó el cronograma de paros. El mismo se extenderá a lo largo de toda la segunda quincena de julio, coincidiendo con las vacaciones escolares en casi todo el país.
La fecha elegida no fue al azar: es el momento de mayor tráfico aéreo interno del año. Muchos viajeros se verán obligados a procesar reprogramaciones, cancelaciones o hasta perder sus reservas, con el agravante de que la demanda de transporte en esas semanas deja pocas opciones para reorganizarse.
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El gremio de controladores aéreos no llegó a un acuerdo con el Gobierno y ratificó el cronograma de paros (Foto: REUTERS)
Las advertencias del sector turístico
Desde el sector privado surgieron fuertes críticas a las medidas gremiales. La Cámara Argentina de Turismo (CAT) alertó por el efecto negativo que puede generar en uno de los períodos de mayor movimiento del año. “El turismo no puede quedar rehén de los conflictos”, advirtió la entidad mediante un comunicado.
También pidieron que se priorice el diálogo. “Desde la Cámara instamos a las autoridades y al sector gremial a garantizar la continuidad de los servicios aéreos para las próximas semanas”, reclamaron desde CAT. La preocupación se intensifica ante la posibilidad de cancelaciones masivas, con el consecuente daño económico para hoteles, agencias y comercios locales.
Cuáles son los vuelos que sufrirán demoras
El esquema anunciado por el sindicato detalla en qué momentos del mes se realizarán las medidas de fuerza. Se trata de paros intermitentes que afectarán a distintos tipos de vuelos en horarios específicos. Esta es la programación confirmada:
- Viernes 11 de julio: de 14 a 16 para vuelos de cabotaje, y de 18 a 20 para los internacionales.
- Sábado 12 de julio: de 21 a 23 para vuelos domésticos.
- Domingo 13 de julio: de 9 a 11 y de 15 a 17.
- Martes 15 de julio: de 16 a 19 para vuelos internacionales y de 22 a 23:59 para vuelos locales.
- Viernes 18 de julio: de 16 a 02 (del sábado 19) en toda la aviación.
- Domingo 20 de julio: de 12 a 22 horas.
- Jueves 24 de julio: de 12 a 23:59.
- Viernes 25 de julio: de 6 a 18.
- Domingo 27 de julio: de 14 a 02 (del lunes 28).
- Miércoles 30 de julio: de 12 a 23:59.