Iglesia

El Papa Francisco opinó que la propiedad privada "es un derecho secundario"

El pontífice pidió durante la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT que los gobiernos brinden ayuda social a la economía informal tras la pandemia.
El Papa Francisco participó de una cumbre de Organización Mundial del Trabajo (OIT).

El Papa Francisco participó de una cumbre de Organización Mundial del Trabajo (OIT).

El papa Francisco opinó este jueves que "la propiedad privada es un derecho secundario" y pidió "garantizar que la asistencia social llegue a la economía informal", afectada por el efecto de la pandemia de Covid-19.

"A veces, al hablar de propiedad privada, olvidamos que es un derecho secundario, que depende de este derecho primario, que es el destino universal de los bienes". aseguró

Francisco participó este jueves virtualmente de la Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Allí reclamó "garantizar que la asistencia social llegue a la economía informal" golpeada por la pandemia, al tiempo que lamentó el "aumento" de la pobreza y el desempleo por la falta de medidas a nivel mundial.

"Estamos llamados a dar prioridad a nuestra respuesta hacia los trabajadores que se encuentran en los márgenes del mundo del trabajo y que todavía se ven afectados por la pandemia del Covid-19", dijo Francisco en su mensaje.

El Papa se refirió, especialmente, a "los trabajadores poco calificados, los jornaleros, los del sector informal, los trabajadores migrantes y refugiados, los que realizan lo que se suele denominar el trabajo de las tres dimensiones: peligroso, sucio y degradante, y así podemos seguir la lista", sostuvo.

Para Francisco, "muchos migrantes y trabajadores vulnerables junto con sus familias, normalmente quedan excluidos del acceso a programas nacionales de promoción de la salud, prevención de enfermedades, tratamiento y atención, así como de los planes de protección financiera y de los servicios psicosociales".

Y, en ese sentido, Francisco evaluó que "la falta de medidas de protección social frente al impacto del Covid-19 ha provocado un aumento de la pobreza, el desempleo, el subempleo, el incremento de la informalidad del trabajo, el retraso en la incorporación de los jóvenes al mercado laboral, que esto es muy grave, el aumento del trabajo infantil, más grave aún, la vulnerabilidad al tráfico de personas, la inseguridad alimentaria y una mayor exposición a la infección entre poblaciones como los enfermos y los ancianos", comentó.

"Por lo tanto, es muy necesario garantizar que la asistencia social llegue a la economía informal y preste especial atención a las necesidades particulares de las mujeres y de las niñas", reclamó Francisco.