Rompió el silencio

La nueva interna del Gobierno: Cristina vs. Guzmán, entre el amor y el odio a los empresarios

por Stella Gárnica | 20 de febrero de 2021 - 07:26
La nueva interna del Gobierno: Cristina vs. Guzmán, entre el amor y el odio a los empresarios

Las presiones de la vicepresidenta Cristina Kirchner sobre las definiciones de las variables del plan económico del Gobierno recaen no sólo en Alberto Fernández sino en casi todas las negociaciones que lleva adelante el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Cuando parece que la Casa Rosada muestra una señal de avanzar en medidas concretas para la renegociación de la deuda con el FMI o de intentar frenar la inflación a partir del diálogo con empresarios y el campo, vuelven a aparecer críticas internas por lo bajo, que ponen en duda la construcción económica que intenta el Gobierno.

Son las contradicciones de una coalición que, tras más de un año de gestión, no encuentra el rumbo claro, en medio de lo que amenaza con transformarse en la peor crisis de la historia, si miramos los índices mensuales de inflación, de pobreza y desocupación.

Son contradicciones que -como definió en varios discursos el propio Alberto Fernández- el gobierno peronista que intenta “contener adentro”. En el año electoral, busca concentrar al mayor abanico ideológico posible, como hizo históricamente el fundador del partido: la centroderecha y la centroizquierda del PJ.

Pero las contradicciones políticas, se reflejan en estos días en contradicciones cuando el Gobierno tiene que definir las medidas económicas y los acuerdos políticos, económicos y sectoriales para intentar cumplir con el plan que insisten, es inamovible, según está escrito en el Presupuesto 2021 aprobado por el Congreso.

Muchos de los actores dudan de la capacidad del Gobierno de poder cumplir esas metas de inflación del 29%; el INDEC marcó una inflación acumulada en los dos primeros meses del año de casi el 10% (4% en enero último, igual a diciembre de 2020 y amenaza con repetir un número cercano en febrero).

Hasta los gremios aliados como los docentes, reclaman en paritarias que el gobierno ofrezca un aumento salarial que supere a la inflación: dudan de que se cumpla el 29% y vaticinan un índice de precios más cercano al 50%, según sugirió el viernes el dirigente del Suteba, Roberto Baradel.

¿Acuerdo con el FMI a 10 o 20 años?

Guzmán salió a decir públicamente la semana pasada que su expectativa es cerrar “en mayo” el acuerdo con el FMI para extender el pago de la deuda de los 44.000 millones de dólares que dejó Mauricio Macri en 2019.

Desde el entorno de Cristina Kirchner, salen a advertir que no hay apuro para cerrar un acuerdo con el Fondo, porque no quieren pagar el costo político de tener que ajustar el déficit fiscal; esto implica en la práctica quitar subsidios a las tarifas de servicios públicos y aumentarlas este año, antes de las elecciones de octubre.

Tarifas: ¿10 o 29% de aumento?

Guzmán admitió públicamente que su idea es que los precios de las tarifas acompañen los aumentos de salarios y los precios, es decir, la inflación planteada en el presupuesto 2021: 29%.

Pero desde el entorno de Cristina, los mensajes off de récord son que los aumentos de tarifas no deben superar 1 dígito, es decir, ser menores al 10% este año.

Guzmán admite que para lograr ir a una baja del déficit fiscal "hay que alinear tarifas" y "que los subsidios no vayan creciendo", en un escenario energético dentro del cual el Plan Gas.Ar lanzado hace un mes por el Gobierno nacional "es una inversión concreta en desarrollo económico".

También sobre el tema inflacionario, Guzmán aseguró que "las políticas de precios e ingresos son necesarias para coordinar expectativas", y como tales "se van a usar en 2021 como parte de un esquema integral para atacar el problema de la inflación".

"Los acuerdos de precios y salarios son efectivos para anclar las expectativas", enfatizó al ratificar la búsqueda de consensos en la que se embarcará el gobierno con empresarios y sindicatos.

Guzmán también sumó al análisis el objetivo de acumular reservas que tiene la actual gestión de Gobierno, para lo cual se está dejando "que el tipo de cambio se vaya depreciando paulatinamente hasta completar en el 2021 un 25% de devaluación, con objetivos consistentes con la acumulación de reservas", que semana a semana va comprando a cuenta gotas.

"El objetivo es que a fin 2021, el tipo de cambio real esté en nivel parecido a diciembre 2020. Esa depreciación nominal es consistente con el objetivo de inflación que establece el presupuesto", agregó.

La relación con empresarios: Aguilas CFK o palomas AF

Después de los aprietes a empresas con movimientos sociales controlando precios en los supermercados, el Presidente volvió a ensayar una muestra de ese diálogo político y económico que impulsa como “el bueno”, en medio de las negociaciones y presiones que llegan de los distintos sectores gremios-empresarios. En la Casa Rosada lo llaman "la puja distributiva".

El lado bueno del Gobierno se volvió a ver en el lanzamiento del Consejo Económico y Social en el CCK en un gran acto de Alberto con una treintena de dirigentes empresarios -muchos de los que habían sido cuestionados por el Gobierno-, gremiales, sociales, eclesiásticos, invitados bajo la órbita de su secretario de Asuntos Estratégicos, el moderado Gustavo Beliz.

El objetivo es negociar un acuerdo a largo plazo para contener la inflación y apostar al desarrollo sustentable del país, con “políticas a 30 años” que nadie sabe bien en qué consistirán. Mientras muestran un futuro de paz, en el presente la sociedad argentina ve en el día a día las peleas con los empresarios por desabastecimiento o acusaciones del oficialismo a las grandes industrias alimenticias porque “cartelizan” los productos y los precios. Y no existe casi diálogo entre oficialismo y oposición.

Guzmán expresa las ideas y las políticas que quiere implementar Alberto Fernández. Pese a su buena relación con Cristina, es leal al Presidente y cumple sus órdenes.

¿Juegan al bueno y al malo Alberto y Cristina?

Las próximas semanas serán clave para definir cómo el gobierno avanzará en un plan económico concreto. Mucho tendrá que ver sí que Guzmán logra avanzar en las negociaciones con el FMI.

En Balcarce 50 creen que ese acuerdo de facilidades extendidas será fundamental para lograr estabilizar “la crisis de expectativas” como las llama Guzmán a la inercia del dólar y la inflación.