Pone el cuerpo

La grieta por la "herencia" y la transición: Macri amenaza con un decreto y Alberto solo piensa en "gobernar"

Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
La grieta por la herencia y la transición: Macri amenaza con un decreto y Alberto solo piensa en gobernar

Macri termina sus últimos días de mandato concentrado en liderar la oposición y para eso tiene que demostrar que gobierna hasta el final y que deja al presidente electo, Alberto Fernández, una herencia razonable. Por eso le quiere entregar anticipadamente informes de cada ministerio y amenaza con cerrar la transición por decreto si Alberto no envía interlocutores o futuros ministros.

Fernández no quiere que Macri le marque la cancha y evita adelantar reuniones para no quedar como un cogobierno. Por eso, evita hasta último momento las reuniones entre sus futuros ministros y los salientes. Pero además no quiere quedar pegado avalando la política económica y la crisis que deja Macri. Y espera que, al asumir, el Congreso le vote leyes de emergencia económica y dar una vuelta de 180 grados al modelo económico actual.

En esa especie de "guerra fría" entre presidentes saliente y entrante, la verdadera transición comenzará el próximo miércoles 13 de noviembre en el Congreso, cuando sea proclamada la fórmula presidencial ganadora en las elecciones del 27 de octubre.

¿Se cortó el diálogo?

Macri y Fernández hablaron dos veces desde el triunfo del peronista Frente de Todos, pero fuentes cercanas a ambos mandatarios confirmaron a A24.com que el diálogo quedó en el freezer hasta nuevo aviso.

El primer diálogo que inauguró la "transición ordenada" convocada por Macri fue el lunes 28 de octubre, posderrota electoral.

Alberto llegó solo esa mañana y se sacaron la foto en el despacho presidencial que generó calma en los mercados. Acordaron que Macri no tomaría medidas que afecten a la futuro administración y que ambos designarían interlocutores para reuniones de traspaso administrativo de cada área.

Pero los chispazos comenzaron cuando desde el gobierno de Macri lanzaron la idea de medidas consensuadas entre ambos como el cepo cambiario o las nuevas subas tarifarias y devaluación. Alberto comenzó a despegarse y salió a aclarar que no va a cogobernar.

Una segunda conversación, confirmaron a A24.com fuentes de la jefatura de Gabinete, fue la semana pasada, cuando Macri llamó a Fernández, que estaba de gira por México, para aclararle que el jefe de Gabinete saliente, Marcos Peña, no lanzó los rumores sobre el malestar en su salud en redes sociales, tal como había denunciado el presidente electo.

Macri -ante la demora de las reuniones entre funcionarios entrantes y salientes- dejó trascender la elaboración de un decreto de transición para regular el traspaso administrativo y dejar sentado por escrito la herencia que le deja en cada área.

La tensión comenzó a crecer. Fuentes muy cercanas a Alberto consultadas por A24.com evitaron responder a las presiones que emanaron toda la semana del gobierno saliente, y retrucaron que el presidente electo "no piensa en la transición. Se está preparando para gobernar".

Alberto volvió así a las críticas por la herencia económica que le dejará Macri y salió a cuestionar públicamente el informe difundido por Marcos Peña, al que calificó de mentiroso.

La transición comenzará en el Congreso

La verdadera transición comenzó el jueves en el Congreso con una reunión en la Cámara de Diputados de los presidentes saliente Emilio Monzó (Cambiemos) y entrante Sergio Massa (Frente de Todos).

Paralelamente, hubo otra reunión entre la vicepresidenta saliente del Senado, Gabriela Michetti, con el senador de Cambiemos Federico Pinedo; y los kirchneristas delegados de Cristina, Marcelo Fuentes y Virginia García.

En esas reuniones acordaron el cronograma de transición que conducirá el Congreso y que se pondrá en marcha cuando Cristina regrese esta semana de Cuba, donde viajó a visitar a su hija Florencia Kirchner:

El siguiente es el cronograma tentativo de traspaso del poder:

  • 13 de noviembre: sesión especial del Congreso para proclamar la fórmula ganadora del 27 de octubre.
  • 27 de noviembre: sesión preparatoria para la jura de senadores electos.
  • 4 de diciembre: jura de diputados electos.
  • 10 de diciembre: a las 12, jura del presidente electo, Alberto Fernández. Según la Constitución, debe hacerlo ante la Asamblea Legislativa (diputados y senadores reunidos en sesión especial) en el Congreso. Luego, ya en funciones, se dirige a la Casa Rosada para recibir los atributos de mando: banda y bastón presidencial, de parte del presidente saliente.

Sin embargo, esta semana circuló otro cronograma tentativo -que no fue avalado por fuentes cercanas a Fernández- que indica la posibilidad de que la ceremonia sea al revés: que Fernández jure en el Salón Blanco en el momento de recibir los atributos de parte de Macri y recién después se dirija al Congreso, donde jurará su vicepresidenta, Cristina Kirchner.

De ser así -más allá de su constitucionalidad o no- se estaría desplazando el centro de la escena. El final no sería el de la entrega de mando de Macri a Fernández, sino que la centralidad volvería a estar en la figura de Cristina Kirchner.

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