icons
Cotización dólar:
Compra
--
Venta
--
BUENOS AIRES
T. --
H. --
POLÍTICA

La herencia de Macri en Ciencia: sin ministerio, ajuste en el Conicet y "fuga de cerebros"

La herencia de Macri en Ciencia: sin ministerio, ajuste en el Conicet y

La inflación, el ajuste y la devaluación son solo algunos de los factores que influyeron en la realidad de la ciencia. Los otros, según los propios científicos, se relacionan con la política que implementó la gestión de Mauricio Macri. Lo cierto es que tras 4 años de Cambiemos, la situación bien se podría resumir en: caída del presupuesto, suspensión de proyectos, "fuga de cerebros" y la desaparición del MINCyT.

Hasta su disolución y caída en Secretaría en 2018, Argentina era una de las naciones que contaba con un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva que articulaba proyectos tanto internamente como con otras carteras y empresas. Ahora, luego de 4 de gestión de Cambiemos, la realidad de la ciencia nacional muestra números en rojo.

De las promesas a los hechos

"Vamos a duplicar la inversión en ciencia y tecnología", había prometido Macri, en 2015, tanto en el debate que mantuvo con Daniel Scioli como en su propia página, destacando la gestión K al afirmar: "Tenemos, gracias a una de las mejores políticas de este gobierno, una comunidad científico-tecnológica en marcha".

Promesa de Macri en Ciencia
Promesa de Macri en Ciencia

Según la propia Secretaria de Ciencia, desde que Mauricio Macri se sentó en el Sillón de Rivadavia hasta la actualidad, el presupuesto, al inicio del mes de noviembre, en términos nominales, creció un 198%. Sin embargo, según varias consultoras privadas, durante este mismo periodo la inflación acumulada oscilará entre los 230 y los 300 puntos.

"Del 0,35% del PBI en 2015 cayó al 0,21% para este año", afirmó el flamante ministro de Ciencia y Técnica del nuevo gobierno, Roberto Salvarezza, en diálogo con A24.com. "Tuvo un impacto grave sobre todas las instituciones de ciencia y técnica del país. Ahora, tenemos desfinanciamiento de proyectos de investigación, en salarios y en becas", explicó.

En ese sentido, Jorge Aliaga, ex subsecretario de Evaluación Institucional del ex MINCyT, explicó que dentro de la partida presupuestaria destinada a la ciencia argentina existe una "trampa". "Muy pocos organismos dependen del ex ministerio. En la gestión anterior, solo dependían el Conicet y la Agencia Nacional de promoción Científica y Tecnológica. Este gobierno sumó a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Pero, presupuestariamente, todos los organismos, dependan o no, están involucrados", detalló.

Pero esa no sería la única trampa según Aliaga, ya que "Macri y Jorge Aguado, el Secretario de Planeamiento y Políticas de Lino Barañao, reiteradamente dan cifras del presupuesto en pesos. Entonces te dicen que se triplicó, pero no descuentan la inflación. En 2015, en todo el sistema, gastabas 100 pesos, pero hoy gastás 60 y en la parte que no son sueldos, como comprar equipos o insumos, se realiza en dólares y ahí perdiste más".

4 años en 4 hechos

Luego de que Macri obtuviera la presidencia tras el balotaje, comenzó la duda sobre quién quedaría a la cabeza del ministerio. Sin embargo, fue el propio Barañao, tras consultarlo con la presidenta saliente, quien decidió continuar en el cargo. Fue el único ministro que siguió su mandato, algo que podía garantizar la continuidad de las políticas de inversión en Ciencia. Sin embargo, el resultado fue otro.

  • 2016: a tan solo un año de que comenzara la gestión de Cambiemos, científicos y becarios tomaron el Conicet en reclamo por la baja de casi el 50% en los ingresos a la carrera de investigador científico y por los recortes que se expresaban en el primer presupuesto de la era Macri. Tras unos 5 días, llegaron a un acuerdo: aquellos que fueron excluidos ingresarían en universidades u otros organismos hasta finales del año siguiente.
  • 2017: como una suerte de escenario repetido, tras la publicación de la convocatoria realizada a investigadores y becarios, un nuevo recorte en el ingreso generó una fuerte polémica. Desde ese año solo ingresaron, anualmente, 450 profesionales.
  • 2018: un nuevo ajuste pone en jaque al Conicet y se realiza una nueva toma, que se extendió a todo el país. Tras algunos días de ocupación, que incluyeron pernoctadas y actividades gratuitas. Nuevamente, desde el aún MinCyT decidieron dar marcha atrás. Sin embargo 240 directores de institutos (de un total de 266) e investigadores de reconocimiento internacional realizaron su propia misiva, aunque dirigida a los legisladores nacionales, donde advirtieron que el Conicet estaba "al borde de la parálisis”.
  • 2018: en medio de la fuerte crisis que vivía la gestión de Cambiemos, en septiembre Mauricio Macri decide eliminar ministerios, entre ellos el de Ciencia y Técnica, a 11 años de su creación. Ahora se transforma en una Secretaría, que mantiene a Barañao al frente, y que forma parte del Ministerio de Educación. Es por eso que 11 premios Nobel y 1200 investigadores del mundo realizaron una carta con una fuerte crítica a la política que llevaba adelante Cambiemos donde expresan su “profunda preocupación" por los “recortes presupuestarios, reducciones de personal, incumplimiento de compromisos asumidos en subsidios para investigación y cooperación internacional”. “Construir un sistema científico es un proceso que lleva muchos años. Se destruye, en cambio, en muy breve tiempo, solo con un Decreto”, sentenciaron.

Ajuste

"El gobierno, lo primero que hizo en 2016, fue recortar todos los programas que pudo. Como en la ciencia la mayoría de los organismos son nacionales, el recorte significó entre un 10% y un 15%, pero después de las elecciones del 2017 bajaron los sueldos y ajustaron entre un 20% y un 40%. El MINCyT, que nunca tuvo mucho personal pero sí muchos programas, se vio afectado y de esos $100 que recibía en 2015, quedaron $30", afirmó Aliaga.

En ese sentido, el ministro designado Salvarezza explicó que los "investigadores que tienen experiencia mantuvieron la actividad a duras penas, pero los institutos no tienen para seguridad y limpieza", aunque aclaró: "El sistema no está destruido, sino dañado".

"El INTA tiene 800 investigadores menos, el INTI 600, en Energía Atómica hay 1000 personas menos, los técnicos e investigadores se fueron, los retiros voluntarios llevaron a una pérdida de recursos científicos de todos los organismos del estado. No renovaron los cargos, se jubilaron, pero no ingresó nadie", destacó el diputado nacional.

Pasaron cosas

Según los propios investigadores, los proyectos que estaban en marcha como los que se habían planificado sufrieron los embates del ajuste.

De todas maneras, desde el gobierno advirtieron que la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el organismo responsable de promover el financiamiento de proyectos tendientes a mejorar las condiciones sociales, económicas y culturales en la Argentina, aún mantuvo su labor.

Durante la gestión de Cambiemos, este organismo adjudicó $10.025 millones a 8.529 proyectos, según informó la propia Secretaría. De ese total, en 2019 se otorgaron $2.362 millones para 1.824 proyectos.

Estos subsidios, bajo nombres específicos, apuntan a: generar nuevo conocimiento (Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica -FONCyT-); a la innovación tecnológica del sector privado (Fondo Tecnológico Argentino -FONTAR-); a estudiantes avanzados y pymes del área informática (Fondo Fiduciario de Promoción de la Industria del Software -FONSOFT-); y áreas prioritarias de alto impacto (Fondo Argentino Sectorial -FONARSEC-).

De todas maneras, más allá de los números presentados desde el gobierno, las partidas presupuestarias destinadas a estas actividades sufrieron una notoria variación, sin contar con los aumentos inflacionarios y la devaluación.

De todas maneras, ya sean independientemente de su pertenencia a la ahora secretaría, dentro del presupuesto nacional la ciencia se unifica en un solo número.

"En la gestión anterior, muchos de los proyectos no estaban directamente manejados por el MinCyT, porque las áreas nuclear y satelital estaban manejadas por el Ministerio de Planificación o Economía", explica Aliaga.

Según destaca, el proyecto del ARSAT funcionaba bajo la esfera de Axel Kicillof. "Cuando estuve en el Ministerio nos pidieron ayuda para determinar qué parte del satélite se estaba importando, si valía la pena fabricar acá para tener escalamiento en el mercado interno. Por ejemplo, la batería de litio del satélite es el 1% del valor del satélite, comprarlo afuera o hacerlo acá era lo mismo, pero tener la tecnología de hacer baterías para hacerlas para millones de autos eléctricos era la diferencia". Ahora, su tercera versión, que estaba en construcción, fue suspendida.

Esta situación, en palabras de los investigadores, se replicaba en decenas de proyectos. Como el denominado Sistema Aéreo Robótico Argentino (SARA), que era una articulación entre el Ministerio de Defensa y el Invap, el cual tenía por objetivo realizar "sistemas aéreos no tripulados para la vigilancia y el control de los grandes espacios aéreos, terrestres y marítimos del país".

Tras el cambio de gestión, esta iniciativa fue suspendida y, en cambio, a mediados de 2017, trascendió que la Fuerza Aérea Nacional realizó un pedido para comprar un sistema similar al exterior.

En tanto, en lo que se refiere a la energía nuclear, que depende del Ministerio de Hacienda, tras el ingreso de Cambiemos, la construcción de reactores quedaron en el centro de la polémica.

Los únicos proyectos que continuaron, según los científicos, fueron la construcción del reactor RA 10, ubicado en Ezeiza (y que estuvo detenido por problemas presupuestarios originados en la cartera que lidera Hernán Lacunza), y el Carem.

"El proyecto Carem tiene 15 años, es un reactor chico de desarrollo íntegro nacional que se viene demorando por falta de plata. A diferencia de las grandes centrales, que deben ser instaladas cerca de un río por la necesidad de refrigeración, estas centrales, que son del orden de los 50 MW o menos, son bastante seguras y se pueden poner cerca de ciudades medianas, disminuyendo los costos en el tendido eléctrico. Se avanzó muy poco en terminar con el prototipo para mostrar cómo funciona y empezar a venderlas al exterior", destacó Aliaga.

Conicet

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), según el Ranking SCImago 2019, que evalúa casi 6500 instituciones académicas y científicas de todo el mundo, se encuentra en el puesto 183, y en el 21, de entre casi 1400, si se trata de instituciones gubernamentales.

En 2013, la gestión de CFK lanza el plan "Argentina Innovadora 2020", el cual buscaba "impulsar la innovación productiva, inclusiva y sustentable, y expandir y consolidar las capacidades científico-tecnológicas para el logro de una estructura productiva más compleja e intensiva en conocimiento, más y mejor empleo, la federalización de la producción, un alto crecimiento sostenible, y la inserción inteligente en el mundo".

"El Conicet es un tercio del presupuesto de todo el sistema científico, ya que había pasado de tener 3500 investigadores a casi 10 mil gracias a una política de dar más becas a graduados universitarios para que hiciera su doctorado y se incorporaran como investigadores", explica Aliaga.

Según el además ex decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, "en el programa estaba la cantidad de RR.HH. que debían incorporarse para llegar al número de investigadores, en función a la población económicamente activa, similar a los países más desarrollados".

"Tiene que haber un cambio: Argentina tenía 3 investigadores cada 1.000 habitantes de la población económicamente activa, Israel tiene entre 12 y 14, Estados Unidos 8, Francia 9. Necesitamos más investigadores. Si tenes un recorte en los ingresos a la planta permanente, los expulsás. Para eso tenemos que cambiar las variables salariales, de becas y subsidios", detalló quién será el próximo ministro de Ciencia y Técnica, Salvarezza.

Sin embargo, según relató Aliaga, desde la gestión de Cambiemos "salieron con el argumento de que no hacía falta crecer tanto y en lugar de incorporar 1000 investigadores del Conicet, que era el número que las comisiones evaluadoras decían que estaban en condiciones de ingresar, pasaron a ingresar 450".

"Entiendo que el Conicet no sea la prioridad, pero tenés que dar otras opciones como el INTA, el INTI y la CONEA por ejemplo. Acá se hizo que en el Conicet entra el 40% y en el resto nadie. No había alternativa y eso hizo estallar la situación", describió.

Buen nombre y honor

Otro de los puntos que es muy cuestionado por los científicos es el ataque que sufrió el Conicet cuando se divulgaron las temáticas de algunas de las investigaciones que se llevaban adelante.

"Creo que una de las peores cosas que hizo este gobierno, desde el área de los trolls, es el ataque a la credibilidad del Conicet. Estos tipos dejaron sentado que entraban militantes de La Cámpora y todo eso es falso. No hay manera, los investigadores pasan por 10 filtros. Sin embargo, metieron la duda y eso es imperdonable", sentenció Aliaga.

Es por eso que recordó un episodio que protagonizó en redes sociales cuando un usuario hizo foco en una investigación sobre el Fernet y aseveró: "Había gente estudiando este tema y se escandalizaron; pero cuando leías el paper, los investigadores estaban tratando de entender socialmente porque se consumía en un lugar de Italia y en Córdoba para entender cómo buscar otros destinos para exportar".

De todos modos, para Ana Franchi, doctora en Ciencias Químicas y directora del Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CEFYBO–CONICET/UBA), a pesar de estos "ataques", la "opinión pública sigue creyendo en el Conicet y en las instituciones. Esa campaña no les salió tan bien, la resistencia de la comunidad científica es reconocida y eso es algo que nosotros contamos en nuestro haber".

Juventud y ciencia

"Muchos jóvenes son tentados para irse al exterior porque no tienen dónde ir, el único lugar fundamental es el Conicet y ahora hay pocas vacantes. Todo este sistema que los expulsa", destacó Salvarezza al explicar cuál es la situación que viven los científicos tras la caída en el cupo dispuesta en la gestión macrista.

Al tiempo que Franchi agregó: "Es más difícil encarar una carrera científica, porque es hasta una inversión familiar, porque si ganan una beca el sueldo es de 29 mil pesos y están debajo de la línea de la pobreza".

"Esta situación no solo afecta a los becarios: un investigador adjunto gana en mano 50 mil pesos. Si tiene una familia a cargo y que pagar un alquiler, se les hace complicado seguir adelante y es muy frustrante. Por más que la ciencia sea vocacional, te lo erosionan con esta situación que va de mal en peor", afirmó Franchi

¿Y ahora?

Luego de la salida de Mauricio Macri del Ejecutivo nacional y tras la degradación del MINCyT, el futuro de la ciencia en la Argentina surge con un horizonte, por lo menos, sombrío. Aunque, para los propios investigadores, hay puntos a favor.

"El Estado ahorró 0 pesos por bajar de nivel al Ministerio. Tenía un ministro, dos secretarios, cada uno tenía dos subsecretarios debajo, y había un quinto subsecretario de administración que dependía directamente del ministro, todo quedó igual, la única diferencia es que el ministro pasó a llamarse secretario cobrando el mismo sueldo", afirmó Aliaga, y agregó: "Eso es una de las enormes ventajas que tiene el nuevo presidente".

Por su parte Salvarezza afirmó: "Degradar el ministerio fue un golpe simbólico que con el desfinanciamiento, fue un mensaje doble. Lo que hizo el gobierno fue desalentar a la ciencia, pero esto se va a revertir. Tenemos que poner la ciencia en su lugar, la política científica va a cambiar".

De todas maneras, pese a las palabras del flamante ministro, la situación de la ciencia también deberá contar con otros aspectos que "van a requerir plata, como para recomponer los salarios y los subsidios".

"El primer año que será duro para el país, necesitamos señales para que no se sigan yendo los jóvenes y para los que pibes se inspiren y contribuyan a mejorar el país para que sea inclusivo no solo desde lo federal, sino también en género y equidad. Hay varias asignaturas pendientes", completó Ana Franchi.

"Tenemos que discutir mucho en el Conicet, necesitamos una ley de ciencia y de financiación de la ciencia para pensar que va a ser una política de Estado y no correr a los legisladores para que nos den un poco más de financiamiento, que se pueda incrementar año a año. No solo una solución a inmediata, sino también a mediano plazo", agregó Franchi, quien se perfila, entre otros especialistas, para liderar el organismo científico nacional por antonomasia.

Para finalizar, Salvarezza aseguró que la ciencia será imprescindible que para alejar a la Argentina de la crisis. "No hay contradicción entre investigación en ciencia y emergencia social, porque también es emergencia que los jóvenes terminen yéndose a trabajar al exterior, ya que pueden ser los encargados, desde el sistema científico y tecnológico, de dotar a las pymes con tecnología, trabajar en la agricultura, logística y hasta analizar cuáles son los mejores caminos para incluir a los que quedaron fuera del sistema".

por Romina Cansler & Ignacio Ferreiro
SUBIR

NWS

Ovación

Show

Más Noticias