Durante el encuentro, los gremialistas le transmitieron al mandatario provincial su intención de tener injerencia directa en la elaboración de las listas, canalizada a través de las regionales cegetistas que, según precisaron, ya están normalizadas en 79 de las 82 delegaciones del país, gracias al trabajo impulsado por Abel Furlán (UOM) y Horacio Otero (Metalúrgicos). Kicillof respondió con una promesa de participación sindical, aunque aclaró que aún no hay definiciones concretas.
Del lado cegetista participaron los tres cotitulares de la central obrera, Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (estaciones de servicio) y Octavio Argüello (Camioneros), junto a referentes de peso como Hugo Moyano, Armando Cavalieri (Comercio), Andrés Rodríguez (UPCN), Carlos Pérez (Comercio) y Horacio Arreceygor (SATSAID). Kicillof estuvo acompañado por Cristina Álvarez Rodríguez, jefa de asesores, y el ministro de Trabajo provincial, Walter Correa.
En otro tramo del encuentro, los sindicalistas recordaron que el gobernador les había ofrecido, antes del cierre de alianzas en el PJ, ubicar tres nombres propios entre los primeros siete candidatos a diputados nacionales en las elecciones del 26 de octubre. Sin embargo, entendieron que ese compromiso quedaba desdibujado tras el nuevo esquema de reparto de lugares entre Kicillof, Massa y Máximo Kirchner.
Con los comicios nacionales aún lejos, la CGT apuesta ahora a consolidar su presencia en cada sección electoral de la provincia de Buenos Aires. “La charla con Axel (Kicillof) fue mucho más política que de poroteo”, sintetizó otro de los participantes del encuentro.
Con este escenario, el próximo paso lo debe dar el propio sindicalismo. En los próximos días podría reunirse la mesa chica de la CGT para definir su esquema de representación en el frente electoral bonaerense y comenzar a discutir los nombres que propondrán, con el objetivo de volver a tener peso legislativo propio.