El objetivo final de la propuesta es evitar que el acuerdo con el FMI llegue al Congreso y sea rechazado por una parte del Frente de Todos, lo que llevaría a la virtual disolución del frente de gobierno. "En nuestro sistema constitucional el programa de gobierno corresponde al Poder Ejecutivo y llegamos a esta situación por la falta de un plan económico por parte de la administración del Frente de Todos. Desde el Congreso no se gobierna, allí estaremos para evitar subas de impuestos, para cuidar a los jubilados y para no dejar al país sin la herramienta que necesite para refinanciar sus deudas", aclararon.
El proyecto es firmado por Maximiliano Ferraro, Juan Manuel López, Paula Oliveto Lago, Mariana Zuvic, Monica Frade, Rubén Manzi, Marcela Campagnoli, Mariana Stilman, Leonor Martínez Villada, Victoria Borrego, Carolina Castets.
Quizás los párrafos más duros de los fundamentos del proyecto se dan en el cierre:
"Lo hacemos guiados por los siguientes objetivos: continuidad de la república democrática, institucionalidad y honrar las deudas. Es nuestro entendimiento como representantes del pueblo de la Nación que debemos aportar institucionalidad y estabilidad en este momento crucial de nuestra historia, para evitar mayores penurias y hacer los esfuerzos por encarar, de una buena vez, un sendero de previsibilidad y prosperidad para nuestro país".
La propuesta se comunicó a otros sectores de Juntos por el Cambio. A algunos les pareció bien; otros pidieron esperar. El gran problema es que ni el oficialismo ni la oposición está dispuesta a acompañar monolíticamente un acuerdo de cuya letra no se conocen detalles. La aprobación de este proyecto sería una salida "por arriba" para intentar evitar desandar el camino del default.