-Piso electoral: son los que te van a votar sí o sí, pase lo que pase y sin importar los que están enfrente.
-Techo electoral: es la sumatoria de todos los que podrían votarte dadas algunas circunstancias.
El piso está muy relacionado con la imagen positiva (no siempre, pero sí en el caso de Cristina por ejemplo).
El techo está marcado por la imagen negativa. Todos los que tienen muy mala imagen de un dirigente seguramente no lo voten.
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Cristina Kirchner, durante su reciente entrevista televisiva.
Cristina tiene un piso alto y un techo bajo. Los que la quieren, la aman y la votan con los ojos cerrados; los que no la quieren, la odian y le votarían en contra (casi) en cualquier escenario.
En 2019, necesitó levantar el techo: por eso puso a Alberto. Ella (con su presencia en la fórmula) garantizaba el piso; Alberto (dirigente moderado de buena llegada a las elites peronistas) levantaba el techo. Así, llegaron al 48% de las PASO.
Ahora, dice Cristina, hay que garantizar el piso para poder entrar al balotaje. ¿Cómo se garantiza? Fundamentalmente, fidelizando al votante propio. No vaya a ser que un ultracristinista termine votando a la izquierda porque siente que el candidato del Frente de Todos no lo representa.
Un candidato único como Massa no garantiza nada: se le pueden escapar votos por izquierda y por derecha.
Por eso Cristina habla de que tomen la posta los hijos de la generación diezmada. Esto es Wado de Pedro, ministro del Interior, hombre de La Cámpora e hijo de desaparecidos. Wado, rápido, reforzó la idea: “Soy de la generación de la esperanza”. Por si no quedaba claro, en La Cámpora se entusiasmaron y empezaron a mandarles mensajes a todos sus militantes para que sigan a Wado de Pedro en redes sociales. Quizás el anuncio sea el 25 de mayo.
La alternativa sería Axel Kicillof, que sigue siendo el que mejor recibe los votos de Cristina. El problema es que se corre el riesgo de perder la Provincia. Más abajo te cuento de eso.
La pregunta es si eso alcanza: “Para llegar al piso hay que sacar de todos lados”, explica un intendente del conurbano consultado por A24.com. Con esa lógica, lo mejor sería ir a una PASO ordenada que pueda sumar un poco más. Wado solo parece poco: Wado contra Scioli o Agustín Rossi pueden sumar. También podrían competir los dos contra Wado para dividir el voto "peronista anti-K".
En las últimas horas, Agustín Rossi dijo que se lanzaba como candidato en quince días. Al día siguiente tuiteó convocando a la marcha del 25 de mayo en la que va a hablar Cristina.
También Alberto, enfrentadísimo con la vice, convocó a esa marcha. Alberto pedía a gritos una PASO. Quizás su último condicionamiento. Parecería ser que se lo están dando.
Los intendentes del conurbano empiezan a ver estos movimientos. Fernando Espinoza, de La Matanza, se mostró con Scioli en los últimos días. Seguramente haya más reuniones con precandidatos.
Daniel Scioli compartió un acto en La Matanza con el intendente del PJ, Fernando Espinoza. Foto Scioli..jpg
Daniel Scioli, junto a Fernando Espinoza, intendente de La Matanza.
El futuro de Massa
Sergio Massa quedó descolocado. Después del renunciamiento de Alberto, se encaminaba para ser el candidato único del espacio. Algo cambió: quizás los malos índices de inflación; quizás Cristina nunca le confió del todo.
Massa pedía una candidatura de unidad. Hubo una frase que llamó la atención el viernes por la tarde, previo a una reunión de dirigentes del Frente Renovador: “No soy de los que se asusta frente a un desafío. Efectivamente cuando había que agarrar la papa caliente y muchos que hoy se pasean por los canales hablando de candidaturas, pusimos el cuerpo y nos hicimos cargo”. Nadie supo explicar a quién se refería. Podría ser Scioli, pero él también le puso el pecho a las balas en una de las crisis del gabinete. “Fue a todo el albertismo”, aclaró un dirigente de su entorno. ¿O habrá estado hablando de Cristina? Es un montón.
Pero empieza a haber algunas diferencias tácticas con Cristina Kirchner. Sergio Massa aceleró la convocatoria al Congreso del Frente Renovador para el 10 de junio; es el dispositivo que usa cuando quiere generar un movimiento político fuerte.
Massa intenta mostrar que es candidato y que está en sintonía. Aunque parece que sus acciones están en baja. En su última aparición pública hubo algunos gestos que llamaron la atención:
- Fue a la inauguración de un puente en San Fernando. Hacía mucho que no hacía ese tipo de actos. Últimamente se mostraba en eventos un poco más trascendentes.
- Estaba presente todo el Frente Renovador que él lidera. Las caras no eran las mejores.
- “Espero que Malena pueda devolver a Tigre al lugar que tiene que estar".
- "Pensamos desde Tigre que se podía construir liderazgo, que hoy lo perdimos". ¿Estaba hablando del intendente del partido, Julio Zamora? ¿O hablaba de otro tipo de liderazgo? En la entrevista de C5N, por primera vez, Cristina se asumió como líder del Frente de Todos.
- "Hay cosas que nos dividen. La pelea, la violencia, la vanidad, la mezquindad".
La estrategia electoral de Cristina choca con la de Massa. Ella habla de garantizar los pisos para entrar en el balotaje. Él dice que se puede ganar en primera vuelta, pero que para eso hace falta salir primeros en el primer turno electoral (las PASO). “Tiene que ser tan contundente que nos permita la competitividad necesaria para ganar en primera vuelta”, aclara un dirigente.
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Massa, el viernes, durante la reunión del Frente Renovador.
“Si algo tiene Crisitna es practicidad y cabeza. Sergio va a seguir hablando de 'generosidad, amplitud e inteligencia'", dicen los exégetas de Massa. Interesante: todos los mensajes que dé el ministro en los próximos días van a parecer dardos a Alberto Fernández. Pero por debajo esconden algunas críticas al kirchnerismo.
Massa sigue pidiendo que Alberto -como presidente del PJ- convoque a la mesa política del Frente de Todos para definir la estrategia. Hoy esa crítica no es para Alberto; la que definió la estrategia es Cristina y sin ninguna mesa de por medio.
Igualmente, los conflictos con el Presidente y su entorno siguen, y en el massismo se encargan de enfatizarlo para que no queden dudas: “No podemos andar esquivando boludos para gestionar”.
Todos contra Milei: ¿todos?
Para completar la idea. Si la estrategia de Cristina es correcta y logran entrar en el balotaje después de garantizar el piso, luego será el momento de correr el techo.
Para eso desde hace semanas están levantando el perfil de Javier Milei. Ya no nombra a Macri ni a juntos por el Cambio. El enemigo (autoimpuesto) es Milei. Cuanto más ella lo nombra, más sube él en las encuestas y más cae Juntos por el Cambio. Porque la consigna es odiar (mucho, mucho) a Cristina, que es la más mala de todas. El votante opositor, insólitamente, termina votando a quien ella ordena.
Y después, el balotaje contra Milei. A matar o morir. Pero para eso también hay estrategia.
Le pegan por la economía. Pero le pegan a media máquina. No se comprometen a fondo. Los argumentos de Milei sobre la economía parecen impracticables y extremos. Pero en última instancia es un predicador sobre los fracasos ajenos: ¿quién puede decir en la Argentina que alguna receta económica fue exitosa? ¿Por qué no probar con algo completamente diferente?
En algún punto, en un debate entre Cristina y Milei sobre economía pueden aparecer muchos aspectos de Milei que seduzcan al votante medio. Pero probablemente tengan menos adhesión otras expresiones de los últimos días: sobre eso el kirchnerismo casi no habla.
El giro ultraconservador de Milei
Hizo toda su carrera polítiica y mediática hablando del liberalismo. O el libertarismo, para ser más exacto. Esto es libertad absoluta para los individuos sin regulación del Estado en ninguna esfera de la vida. Libertad extrema y sin normas. Por eso Milei puede proponer sin ponerse colorado que cada uno debe ser dueño de vender sus órganos o comprar y vender hijos. Cada uno es libre de su cuerpo y su retoño. Hasta ahí, coherencia.
Soprendió la plataforma electoral que presentó su partido. Es un giro ultraconservador. De liberalismo queda apenas lo económico.
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Lo que sigue es una compilación de las propuestas de Milei en la plataforma electoral que el partido presentó a la Justicia. Una perlita que encontró la abogada Natalia Volosin.
- “Recortar el gasto de las jubilaciones y pensiones”.
- “Privatización de las empresas públicas deficitarias”.
- “Derecho a la vida desde la concepción y al adulto mayor hasta su muerte natural”.
- "Privatización de las cárceles".
- "Militarización de los servicios penitenciarios".
- “Eliminar las cláusulas garantistas del sistema penal”.
- "Arancelamiento del sistema de salud".
- "Arancelamiento del sistema educativo con sistema de vouchers".
- "Competencia de monedas que permitan a los ciudadanos elegir el sistema monetario libremente o la dolarización de la economía".
- "Desregulación del mercado legal de armas”.
- "Modificación de las leyes y procedimientos que dificulten el accionar policial y otorguen excesivas concesiones a los delincuentes".
- “Una doctrina de Seguridad Nacional” que promueva “la reafirmación soberana nacional en todas las áreas geográficas donde se viera amenazada o peligre la supervivencia del Estado" (¡sí, del Estado!).
- Le da a las Fueras Armadas el rol de "garantizar y manter la seguridad territorial y estilos tradicionales de vida”.
La plataforma es firmada por Martín Menem, Ricardo Bussi, Carlos Balter, entre otros.
Tanto Bussi como Balter son representantes de partidos provinciales que hasta mediados de la década de 2000 representaban a la extrema derecha conservadora en la Argentina. En un principio se pensó que estos sectores podían acompañar a Macri en su carrera por la presidencia. Pero finalmente el líder del PRO no les dio lugar porque priorizó armar una fuerza más de centro.
Lo más llamativo es que el kirchnerismo no sale a decir nada. Y ahí entra la fase final de la estrategia de Cristina. Si la elección es de tercios, lo importante sería dejar tercero a Juntos por el Cambio y subir a Milei al ring criticando sus propuestas económicas. En un balotaje habrá que replicar su propuesta social.
En Juntos por el Cambio hay preocupación. Temen que la sangria no pare. Y quedar terceros. No es imposible. En este momento son Argentina contra Francia en el 2 a 2. Muchos ya se preparan para los penales pero temen que el final no sea el mismo que el de la Selección de Messi.
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