La Dirección Nacional de Migraciones de la Argentina ya no retiene más en los controles a las mujeres embarazadas rusas que llegan al país, luego de que trascendiera este fenómeno en las últimas semanas.
La Dirección Nacional de Migraciones de la Argentina ya no retiene más en los controles a las mujeres embarazadas rusas que llegan al país, luego de que trascendiera este fenómeno en las últimas semanas.
El cambio de postura por parte del Gobierno se debe a que, el pasado 10 de febrero, el juez federal Luis Armella, que subroga el juzgado federal 2 de Lomas de Zamora, con jurisdicción sobre el aeropuerto, habilitó el ingreso a la Argentina de cuatro mujeres rusas embarazadas que presentaron habeas corpus tras haber quedado retenidas en Ezeiza.
El magistrado sostuvo que “fue correcto lo que hizo Migraciones en tanto que para entrar a radicarse en el país hay que hacer los trámites correspondientes y no declarar ingreso de turista”. Sin embargo, el ingreso fue decidido “dado el estado de avanzada gravidez, y por razones humanitarias”.
El Gobierno, desde entonces, cambió su política y habilita a diario el ingreso de otras pasajeras que llegan para radicarse en el país, informó hoy Infobae.
La directora nacional de Migraciones, Florencia Carignano, aseguró hace días que el Gobierno está aportando "todos los elementos" para que los jueces puedan "entender qué hay detrás de estas organizaciones mafiosas" que traen al país a las mujeres rusas embarazadas.
El auge de este fenómeno se produjo en agosto de 2022. Por ese motivo, Migraciones había comenzado a endurecer los controles en los casos más sospechosos tras un relevamiento que llevó más de seis meses.
Según informó el Gobierno, durante el año pasado llegaron más de 10.500 embarazadas rusas para parir. Pero más de 7.000 ya no están en Argentina. “Apenas 2400 hicieron el trámite de radicación. Hay un movimiento de rusos que va directo a la Justicia para tramitar el pasaporte, no les importa la ciudadanía para poder vivir”, detalló Carignano.