La periodista Mónica Gutiérrez remarcó que Javier Milei llegó a la presidencia por saber "expresar el descontento" de la época y contrastó que en el kirchnerismo se vivía una "sensación de opresión" por la restricción en el acceso al dólar.
La periodista analizó el fenómeno Milei, elogió a Santiago Caputo por “gestionar su personalidad” y recordó el “sentimiento de opresión” que vivió durante el kirchnerismo.
La periodista Mónica Gutiérrez remarcó que Javier Milei llegó a la presidencia por saber "expresar el descontento" de la época y contrastó que en el kirchnerismo se vivía una "sensación de opresión" por la restricción en el acceso al dólar.
En su participación como invitada en el programa Entrevista de Luis Novaresio, opinó sobre Milei: "Es un producto de este tiempo, guste o no. Llega a presidente porque él es el que es en este momento, donde el entorno digital, las redes, la manera en la que circula la información, el descontento con la democracia, va generando un contexto en el que (aparece) un líder con tanta capacidad de expresar el descontento."
Además, observó que el jefe de Estado "ya expresa una especie de odio" por lo que, dijo, "seguramente mucha gente se siente identificada". "Con una descripción de la situación económica que recibe que cala en este momento de profundo descontento con la democracia, con la clase política, con lo que tuvimos hasta aquí, con el kirchnerismo y todo lo demás", contrastó.
En sintonía, elogió al asesor presidencial, Santiago Caputo, por ser quien "supo identificar al personaje que iba a llegar ser presidente" y "gestionar su personalidad en orden de llegar a la presidencia". "Ahí hay una interacción que no está suficientemente valuada", elaboró sobre la figura de Caputo y reivindicó: "Ha tenido la astucia de identificar a Milei como el que iba a ser el presidente. Le sabe gestionar sus estados".
La periodista señaló que durante el "kirchnerismo" había, para la persona que quería viajar al exterior, "un cupo de 20 dólares". "La sensación de opresión que te generaba eso, pudieras o no pudieras viajar. Saber que para poderte ir a Uruguay y Brasil, tenías que ir a pedir de a cuotitas de dólares", cuestionó.
En ese sentido, destacó que la sentencia a Cristina Kirchner le dio "mucho alivio".
Además, se refirió al significado de la libertad: "Ser libre es por sobre todas las cosas poder pensarse en un sociedad, aceptar cómo quiere ser uno, vivir esa libertad, no tener miedo de decir tal o cual cosa. No es solo la libertad económica", remarcó y complementó: "La libertad está primero en la libertad de pensar".
Consultada por Novaresio por lo genuino, Gutiérrez caracterizó que la persona que es de esa manera "habla y dice lo que siente y piensa y actúa en consecuencia". "No regala ni insulto ni elogios. Ser genuino es mostrarte cuál es", amplió.
En esa línea, continuó: "¿Hace falta ser brutal para ser genuino? ¿Para qué sirve eso? Se puede ser muy genuino sin llegar a lastimar al otro, a herirlo. Uno puede tener un concepto de una persona que no se la banca y está dispuesta a enfrentarla tácticamente en una situación y puede tener un montón de argumentos que no sean el mero insulto", contrastó.
"Es un valor ser genuino pero hay maneras y maneras de genuinidad porque a veces nos zarpamos", completó.
"Yo tengo mucha conciencia del paso del tiempo, he llegado una edad donde el tiempo se estrecha enormemente hacia delante", primero comentó sobre el paso del tiempo Gutiérrez y después compartió lo que piensa: "¿Cómo llegué hasta acá? ¡Qué rápido todo!".
"El tiempo me preocupa, el tiempo para vivir experiencia que es lo único que podemos hacer los periodistas en nuestra vida, trabajemos o no trabajemos, el periodista se concibe como alguien que acumula experiencias en la vida", definió a su profesión.