El objetivo a corto plazo de los movimientos sociales es poder conformar un sindicato que represente a sus trabajadores, así también como una obra social universal que los contenga. La batalla la deberán dar con los sectores más conservadores del sindicalismo. Otra área en la que esperan poder ingresar es el espacio público para formar parte de los ministerios o secretarías que trabajan con la problemática social.
Quien se la jugó con la definición del futuro de los piqueteros fue Grabois, que hasta irritó a más de uno con sus palabras: "Los movimientos sociales son al siglo XXI, lo que los sindicatos y la CGT fueron al siglo XX", aseguró. Luego el dirigente dejó en claro que están listos para abandonar la etapa callejera: "No somos repartidores de comida, no estamos para contener. No es el rol que vamos a aceptar que se nos asigne constantemente".
Las nuevas demandas y problemáticas serán eventualmente absorbidas por la próxima gestión, que además deberá atender la crisis económica y social. Una tarea que no se avecina sencilla.