Novaresio coincidió con Patricia Bullrich: “Las críticas se contestan con argumentos”
Uno de los puntos centrales del editorial fue el respaldo a las declaraciones de Patricia Bullrich, senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza, quien había cuestionado la frase de Milei sobre “quemar en la hoguera” a los periodistas.
En horas previas, Bullrich sostuvo que la libertad de expresión protege tanto a la prensa cuando critica al poder como al Presidente cuando responde, pero remarcó que las objeciones deben contestarse con argumentos.
“Las críticas, desde mi punto de vista, se contestan con argumentos”, afirmó la senadora. También consideró que la referencia a la hoguera cruzaba un límite y que defender la libertad implica respetar a quienes cuestionan al poder.
Novaresio dijo estar completamente de acuerdo con esa posición y consideró que sus palabras expresaban el núcleo de lo que buscaba plantear en su editorial. “No puedo estar más de acuerdo con lo que dice la senadora Patricia Bullrich. Pues parece que va directamente al corazón de lo que yo quiero decir”, sostuvo.
En ese sentido, insistió en que el debate público debe centrarse en las diferencias de ideas y no en los ataques personales. Para el periodista, la discusión sobre el trabajo de la prensa debe darse en el terreno de la información, la crítica y los argumentos, sin recurrir a expresiones que puedan funcionar como amenazas desde el poder.
La invitación de Novaresio a Milei: “Discutamos de lo que hay que discutir”
Después de referirse a los insultos presidenciales, Novaresio le hizo una invitación directa a Javier Milei para que concurra a su programa y debata sobre los temas que considera relevantes para el país.
“Presidente, lo invito formalmente y respetuosamente a este programa. Ahí hay una mesa”, expresó el conductor, quien aclaró que no tiene un vínculo personal con el mandatario y que su función es la de un periodista.
“Usted es el principal servidor público de la Nación. Yo soy apenas un cronista”, agregó.
“Discutamos de las privatizaciones, discutamos del tema de discapacidad, discutamos del presupuesto, discutamos de lo que haya que discutir”, planteó.
Novaresio extendió la invitación para que el Presidente asista al programa o participe de una entrevista por la noche o cuando lo considere oportuno. Aclaró que su intención es debatir de buena fe y no profundizar el enfrentamiento personal. “Yo lo invito, de la mejor buena fe, a discutir argumentos”, remarcó.
En el cierre de esa parte del editorial, sintetizó el planteo con una frase dirigida al mandatario: “Esa mesa está a su disposición para discutir argumentos y no adjetivos”.
Y sentenció: "Por los insultos y las amenazas, yo sospecho que si hay un delito allí cometido, los fiscales de oficio se ocuparán, el sistema republicano funciona".
El respaldo de Eduardo Feinmann a Novaresio y al resto de los periodistas
Durante su editorial, Novaresio también compartió las palabras de Eduardo Feinmann, su amigo y compañero en A24, quien había cuestionado los dichos de Milei y advertido sobre sus implicancias para la libertad de prensa.
“No se merece sus dichos, porque en la democracia, al poder se lo controla, no se lo adula”, sostuvo Feinmann.
El periodista señaló que un comunicador puede equivocarse, recibir críticas, ser desmentido e incluso enfrentar acciones judiciales si comete un delito. Sin embargo, consideró que señalarlo por su nombre y afirmar que debe ser quemado en una hoguera no constituye una respuesta, sino una advertencia proveniente del poder.
“Cuando el poder amenaza, me da la sensación que la libertad de prensa deja de ser un problema de los periodistas, pasa a ser un problema de toda la sociedad”, afirmó.
Feinmann también advirtió que, sin periodistas que puedan investigar, preguntar y publicar, los ciudadanos quedan sin información y el poder pierde uno de sus principales mecanismos de control.
“Presidente, usted creo que puede discutir con la prensa, lo que no puede hacer es convertir el desacuerdo en intimidación”, expresó.
Novaresio rechazó responder con insultos y defendió el trabajo periodístico
En otro tramo del editorial, el conductor explicó por qué decidió no contestarle a Milei en los mismos términos. Para fundamentar su posición, recordó una reflexión de la escultora Lola Mora sobre la necesidad de no descender al insulto ni a la maledicencia, porque hacerlo implica incorporarse a esa misma dinámica.
“¿Qué tenés para decirle al presidente Milei? Nada”, señaló. Novaresio sostuvo que el camino debe ser el respeto por la libertad de expresión y la discusión fundada. También recordó que informar sobre una investigación judicial, una denuncia, un sobreseimiento o un procesamiento no constituye por sí mismo una calumnia, sino parte del trabajo periodístico.
En ese marco, defendió la tarea de los periodistas que siguen las causas judiciales y explican sus distintas etapas, y volvió a rechazar los ataques personales contra los profesionales mencionados por el Presidente.
“Mi pequeña, humilde, insignificante obra es trabajar de periodista e informar”, expresó.
El conductor también cuestionó a quienes, según dijo, aplaudieron las expresiones de Milei durante el acto en el que las pronunció, pese a que en otras ocasiones habían defendido la libertad de expresión o cuestionado agravios contra distintos sectores.
“Los obsecuentes son los primeros traidores. Los que aplauden hoy están prestos a aplaudir al próximo”, advirtió.