Pero hubo alguna aceleracion marcada en carnes (+1,1 p.p), lácteos (+0,9 p.p), frutas (+0,1 p.p), dulces (+0,7 p.p), otros alimentos (+1,1 p.p) y bebidas sin alcohol (+1,4 p.p) que impidieron una desaceleración global de los alimentos, y es por esto que se sostiene por encima del 8 % mensual hasta mediados de abril.
“El ritmo de la inflación de alimentos en los últimos 30 días parece no dar tregua. Moderar el ritmo inflacionario se consolida como el principal desafío macroeconómico.”, afirmó el director del IET, Mariano de Miguel.
“Si bien se observa una estabilización del ritmo inflacionario en alimentos tras la brusca disparada iniciada en febrero, todavía los indicios de desaceleración son pocos robustos”, completó De Miguel.
Para Trotta: “Hay que dejar en claro que vamos a convivir un extenso tiempo con esta realidad inflacionaria. La política debe agotar los medios para diseñar y formular primero y luego ejecutar un plan integral contra la inflación que no puede tener compartimentos estancos”.
“El Gobierno debe partir de la base de entender que no pueden usarse anclas que impliquen un deterioro mayor de la realidad socioeconómica. Es evidente que el gobierno debe encontrar una solución gradual, de mediano plazo, que le otorgue tranquilidad a la sociedad", explicó el ministro. Y agregó: "Debe proyectarse previsibilidad en tarifas, en el tipo de cambio, sin pretender ajustar sobre la base de los salarios en una situación social de enorme dificultad. El acuerdo necesario con el FMI, en este contexto de inflación y de complejidad internacional, muestra que no es un acuerdo carente de costos, y uno de esos costos es que dificulta encontrar las herramientas para enfrentar a la inflación”.