El abogado liberal destacó que está "a favor de que en su vida privada hablen en inclusivo, mandarín o sánscrito", pero subrayó que está "en contra de que el Estado imponga un lenguaje no oficial por medio de sus organismos públicos y escuelas".
Los argumentos porteños para prohibir el lenguaje inclusivo
La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, respondió este sábado a las críticas ante la prohibición del uso del lenguaje inclusivo en las escuelas porteñas tanto en los contenidos que dictan los docentes en clase, como en el material que se entrega a los estudiantes y en documentos oficiales.
“Me encantaría saber cuál es el otro camino. Nos encantaría saber qué está haciendo la Provincia”, expresó ante los dichos del director General de Cultura y Educación bonaerense, Alberto Sileoni, quien había dicho ayer que “la escuela debe enseñar la diversidad, porque detrás del lenguaje inclusivo está la conciencia de un otro que merece un lugar”.
Además, afirmó que “el lenguaje es político” y remarcó que “la palabra prohibir en el siglo 21 no suena bien”.
“Evidentemente Sileoni no leyó la normativa, porque la normativa no prohíbe el lenguaje inclusivo, regula. Regulamos la enseñanza dentro del aula de acuerdo a las normas aprobadas. Si hubiese sido una prohibición, hubiésemos dictado sanciones”, aseguró Acuña en declaraciones radiales.