Los fundamentos de Quirno
El canciller Quirno salió al cruce de sus pares británicos: "La Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes".
Además recordó que la ocupación de Malvinas se produjo en "1833", por lo que consideró, "un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época que vulneró nuestra integridad territorial y dio inicio a una situación colonial que persiste".
En un extenso mensaje, Quirno sostuvo que la "Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció mediante la Resolución 2065 (XX) la existencia de una disputa de soberanía e instó a la Argentina y al Reino Unido a resolverla por la vía de las negociaciones bilaterales". "Este llamado ha sido reiterado por numerosos pronunciamientos bilaterales y multilaterales, entre los que se destacan el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24), la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y sus Estados Asociados, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), los países miembros del Consenso de Brasilia y del Grupo de los 77 y China", complementó.
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Pablo Quirno rechazó el principio de autodeterminación invocado por el Reino Unido y reafirmó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. (Foto: archivo).
En esa línea, rechazó la "invocación británica del principio de libre determinación de los pueblos" y reclamó que los "actuales habitantes de las Islas Malvinas no han sido nunca reconocidos como un 'pueblo' por las Naciones Unidas". Por eso, planteó que "no resulta aceptable que los habitantes de las islas se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país, como población implantada, es parte" y señaló que "tampoco tiene validez el pretendido 'referéndum' de 2013".
"Denunciamos además las actividades ilegales de exploración y explotación de recursos naturales -tanto renovables como no renovables-, en particular la pretendida 'Decisión Final de Inversión' anunciada por las ilegítimas licenciatarias Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Lp, para el desarrollo del yacimiento 'Sea Lion', que buscan desconocer los derechos soberanos argentinos y violan resoluciones de las Naciones Unidas", rechazó.
En ese sentido, manifestó la "disposición" argentina de "reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido" para "encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía y dar fin a la situación colonial especial y particular en las que están inmersas".
Por último, agradeció a "toda la comunidad internacional el apoyo recibido a los derechos soberanos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes". "Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas", subrayó.
La reacción de los funcionarios británicos
La canciller británica Yvette Cooper respondió a las versiones sobre un posible retiro del apoyo de Estados Unidos en la cuestión Malvinas: “Las Islas Malvinas son británicas. La soberanía corresponde al Reino Unido y la autodeterminación a los isleños”, expresó en su cuenta de X.
Sus declaraciones se produjeron luego de que la agencia Reuters difundiera un informe atribuido al Pentágono, en el que se analizan posibles medidas para sancionar a países miembros de la OTAN por no apoyar a Donald Trump en el conflicto en Medio Oriente.
En ese marco, Cooper reforzó la posición oficial británica y citó al parlamentario Stephen Doughty, quien había señalado días atrás que el compromiso del Reino Unido con las islas “es inquebrantable”.
En la misma línea, un vocero del gobierno británico insistió en que "la soberanía sobre las Falkland sigue estando en manos del Reino Unido y la autodeterminación es fundamental", afirmó.