Ahora el fiscal evaluará el pronunciamiento de la denunciante y definirá el requerimiento formal de elevación a juicio, que será presentado ante el juez Julián Ercolini. Luego llegará el turno de la defensa de Fernández, que podrá responder por escrito. Todo indica que apelará la decisión.
En paralelo, el expresidente sigue sosteniendo su inocencia. En abril, la Cámara Federal porteña confirmó su procesamiento por “lesiones leves y graves agravadas por contexto de violencia de género” y por “amenazas coactivas”. También se le impuso un embargo millonario y una orden de restricción para evitar todo contacto con Yáñez.
La defensa de Fernández insiste en que no hay pruebas directas y que la causa se basa en "construcciones subjetivas" y en chats cuya procedencia cuestiona. El juez Ercolini tendrá la última palabra sobre si el caso finalmente llega a juicio oral.