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POLÍTICA

Alberto reconoce el desgaste del gabinete, pero los cambios llegarán después de la "epopeya" de la campaña de vacunación

Alberto reconoce el desgaste del gabinete, pero los cambios llegarán después de la
El Presidente y Cristina Kirchner se volvieron a mostrar juntos en la ex ESMA al cumplirse un año de gobierno, mientras en Diputados se debatía la legalización del aborto (Foto: Presidencia).

El presidente Alberto Fernández tenía pensado hacer cambios en el gabinete en marzo próximo para relanzar su gobierno con miras a las elecciones legislativas de 2021 y mantiene esa idea. Pero la vicepresidenta Cristina Kirchner le marcó la cancha, le adelantó la jugada y lo obligó a respaldar este lunes a sus ministros desde Tierra del Fuego.

El viernes último, ella reclamó en público que los ministros que tengan "miedo" se consigan otro "laburo" y le dio directivas sobre el plan económico. Por este camino, cree, perderán en las urnas; el ajuste fiscal ya no será lo que era.

"El cambio de gabinete será en marzo para comenzar la campaña electoral. Ahora no lo puede hacer porque perdería autoridad. Y el ajuste fiscal, pese a la negociación con el FMI, tendrá que compatibilizarse con la necesidad de ganar las elecciones de 2021", señalaron a A24.com en la Casa Rosada.

Pese a las tensiones internas en el Frente de Todos, Alberto Fernández respaldó a sus funcionarios en Río Grande, donde hizo su reunión de gabinete federal como parte del programa Capitales Alternas. "Yo solo tengo gratitud y agradecimiento para cada ministro mío, cada funcionario y cada empleado que trabajó a mi lado para mantener en pie a la Argentina", exclamó.

La ratificación transitoria del gabinete fue precedida de un profundo malestar del Presidente y su entorno, todo el fin de semana, por los ataques de la vicepresidenta, que en vano ellos trataron de disimular. Alberto había dicho a radio El Destape que "nada va a quebrar mi amistad con ella", señal más que elocuente de que está todo muy crispado.

"Dicen que ella complica todo. Que no ayuda en nada. Hay malestar. Alberto no sabe cómo contenerla sin que explote todo por los aires. Él quería hacer cambios en el gabinete y está en sus planes. Pero ella le marca la cancha y dobla la apuesta. Y ahora sienten que va por su gente de mayor confianza", señaló a A24.com un funcionario del entorno de Alberto.

La expresidenta ya no escribe cartas e insinuaciones. Expresa su furia a voz en cuello en la tribuna de un estadio de fútbol (el viernes fue en el Único de La Plata). En la Casa Rosada la describen como "desesperada por su situación judicial" y por la "pérdida de votos propios" desilusionados.

Según pudo saber A24.com, Alberto Fernández hará un cambio de ministros como relanzamiento de su gobierno en unos 60 días, cuando comience la campaña electoral y cuando haya encaminado lo que espera sea la "epopeya" de la vacunación por la pandemia del coronavirus.

"Tendría un sentido electoral, para comenzar con nuevos ministros", dicen a su lado. Pero las advertencias públicas de Cristina lo obligaron a desmentir el cambio y ratificar al gabinete, para no perder autoridad.

En aquel análisis previo figuraba el reemplazo de la ministra de Justicia, Marcela Losardo, por el ministro del Interior, Eduardo 'Wado' de Pedro, un cristinista puro. Losardo podía reemplazar a Julio Vitobello como secretaria General de la Presidencia y éste iría a otra área de la Presidencia. El intendente Juan Zabaleta, de Hurlingham, albertista, podía ser ministro del Interior. Felipe Solá, canciller, iba a reemplazar a Luis Basterra como ministro de Agroindustria. Y Jorge Argüello, embajador en EE.UU. sería canciller.

Por otra parte, el desgastado Ginés González García podía ser reemplazado en el Ministerio de Salud por su vice, la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti. Y Paula Español, secretaria de Comercio Interior, sería despedida porque se le atribuye un fracaso rotundo en el control de precios.

Desde su lógica, es comprensible el enojo de Cristina Kirchner. La vicepresidenta tiene urgencias judiciales. En 2021, los tribunales orales federales comenzarán dos juicios que la afectan: encubrimiento al atentado a la AMIA y lavado de dinero en Hotesur y Los Sauces. Otro juicio la roza: por lavado al empresario Lázaro Báez. Las recriminaciones a los ministros fueron, en realidad, al Presidente. Para esta época debía tener resuelta su situación judicial. El otro foco de Cristina es la suba de precios que hace drenar votos.

Por eso, los principales blancos de las críticas son Losardo y Paula Español. Pero también el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros Matías Kulfas, de Desarrollo Productivo; Claudio Moroni, de Trabajo, Nicolás Trotta, de Educación; Luis Basterra, de Agroindustria, Sabina Frederic, de Seguridad, y Felipe Solá, canciller, aunque éste limó algunas diferencias con Cristina hace dos semanas. "Felipe no está en esa lista", aseguran en Cancillería.

Otro blanco es el vocero presidencial, Juan Pablo Biondi, porque atribuyen fallas del Gobierno a la comunicación. La ex embajadora en Venezuela Alicia Castro lo atacó por Twitter el fin de semana por no aplaudir el discurso de la vicepresidenta en La Plata y por la comunicación oficial.

"El ataque de la azafata es directo a Alberto. Porque Biondi es Alberto puro", señaló un miembro del círculo presidencial.

"Losardo será lo que quieras, pero Cristina puso de número dos a Juan Martín Mena en el Ministerio de Justicia y tampoco puede enderezar las causas que ella tiene ni sacar las leyes de reforma judicial", dicen en Balcarce 50.

"Paula Español y Matías Kulfas están en el ojo de la tormenta porque claramente no están pudiendo controlar los precios. No están dando resultado", dicen en uno de los ministerios principales. Alberto coincide en relación a Español, pero sostendría a Kulfas.

A esto se refería Cristina Kirchner cuando exclamó en La Plata que la economía podría crecer en 2021, pero "no quiero que se lo queden tres o cuatro vivos" y que por ello "hay que alinear los salarios, las jubilaciones, los precios y las tarifas". Señaló que la clave de la economía era incentivar la "demanda" y que ella lo había hecho durante los 12 años de gobierno anterior, con el ex ministro y ahora gobernador Axel Kicillof. Incluso, le atribuyó su triunfo electoral en Buenos Aires a su gestión como ministro.

Los precios son culpa de Kulfas-Español, los salarios son responsabilidad de Moroni en Trabajo y en 2020, pandemia mediante, las paritarias fueron escuálidas. Las tarifas se congelaron hasta marzo en luz, agua y gas. Y las jubilaciones se aumentarán según la nueva movilidad jubilatoria que se votará el 29 de diciembre en Diputados, mientras que en el Senado se tratará el aborto legal, que llamará más la atención mediática.

"En el primer trimestre de 2021, al final del verano, tendremos que hacerles sentir una mejora en el bolsillo a nuestros votantes, la clase media baja. No podemos mostrar sólo un ajuste ortodoxo. A fin del verano habrá una mejora", señalan en la Casa Rosada. La intervención pública de Cristina podría demorar el ajuste que el Gobierno tenía pensado formular para apurar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Aumentar jubilaciones y salarios, y bajar precios y tarifas no es compatible con reducir el déficit fiscal y la emisión monetaria. Cristina le dictó a Alberto un nuevo plan económico para 2021. El ministro de Economía, Martín Guzmán, será el encargado de compatibilizar la cuadratura del círculo.

"Será una sintonía muy fina de ordenar lo que está desordenado y llevar las paritarias a niveles sostenibles, pero sin que se descalabre la economía", añadieron fuentes del equipo económico. "En agosto hay que ir a las PASO, si no se suspenden, y no podemos perder. Cristina nos transmitió con su discurso que a este paso perdemos las elecciones", agregaron.

En el albertismo admiten que el gabinete está desgastado y que habrá recambios, aunque no ahora. "Si Alberto cambia ministros en este momento perdería total autoridad por las críticas de Cristina. Ella es así, está jugando fuerte como es ella", señaló un operador y diputado del Presidente.

El propio Fernández reconoce que Santiago Cafiero no está bien. Sin embargo, no lo cambiará porque es su alter ego. En el núcleo duro le reclaman a Alberto que tenga un vocero que hable en los medios, sin reemplazar a Biondi.

"Alfonsín tenía a José Ignacio López, que tenía prestigio y peso para hablar con la prensa en público. No puede ser que sea el propio Alberto el que hable por los medios todo el tiempo. Tiene que haber un vocero del Gobierno", dijo uno de los hombres que dialoga todo el tiempo con el Presidente. Biondi es eficiente en el manejo de la información del Gobierno con la prensa, pero por su perfil no hace declaraciones públicas en los medios.

"En marzo sería un buen mes para el relanzamiento del Gobierno. Para ese entonces ya estará en marcha la vacuna, que llega en estos días y se comenzará a aplicar", señalan en el entorno del Presidente.

por Mariano Obarrio
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