Así, remarcó que “gobernando bien se acaban los fantasmas” y llamó a enfocarse en los problemas reales de la gente: “En lugar de agredirme o enojarse, que trabajen, que vuelva a relucir Buenos Aires”.
“Hay que resolver los problemas de la gente, que ve que la Ciudad está sucia, que las obras no se hacen”, insistió.
“La única preocupación era frenarlo a Milei y yo quiero trabajar para los porteños. Mi obsesión de todos los días es que los porteños vivan de fondo. Le puse la vida a esta ciudad y no puedo representar a un gobierno de la ciudad en el que no creo. Se me caería la cara en salir a defenderlo con los porteños”.
Y fue aún más directo sobre la gestión de Jorge Macri: “A la luz de los resultados, no está trabajando para que la Ciudad esté bien. Está más insegura, hay menos policías, me lo dice la gente. La basura está fuera del contenedor”.