En esta ocasión, los trabajadores rurales cuyos ingresos se sitúen por debajo de la línea de pobreza y estén debidamente registrados en los establecimientos agrícolas podrán acceder a la Tarjeta Alimentar, con asignaciones que oscilan entre los $17.000 y los $34.000. Esta medida permitirá eliminar la incompatibilidad que existía previamente entre los trabajadores temporarios, estacionales y rurales, y el acceso a la Tarjeta Alimentar. Asimismo, garantizará la necesaria ampliación del número de trabajadores registrados en una actividad que requiere el respaldo del Estado.
La solicitud de compatibilidad entre el beneficio de la Tarjeta Alimentar y el período de registración temporal establecido por la cosecha había sido presentada por las cámaras empresariales y los sindicatos de trabajadores de las economías regionales al Gobierno. Con esta medida, los trabajadores rurales podrán mantener el beneficio mientras estén registrados, lo que asegura la protección alimentaria a un sector laboral con salarios que dependen del respaldo de políticas sociales.
La implementación de esta política busca ofrecer apoyo a aquellos trabajadores cuyos ingresos no superen el umbral de la línea de pobreza, evitando que se vean forzados a elegir entre su empleo y la asistencia alimentaria. De esta manera, se busca prevenir situaciones de tensión como las que se vivieron durante la reciente cosecha de yerba mate.
Con esta medida, el Gobierno busca fortalecer la inclusión social, garantizar el bienestar de los trabajadores rurales y promover la formalización laboral en el sector. Asimismo, se busca asegurar que las necesidades básicas de estos trabajadores sean satisfechas, brindando un respaldo fundamental para su desarrollo y bienestar.