PREVISIONAL

Jubilados dejarán de pagar uno de los impuestos más caros

La Ciudad de Buenos Aires avanzó con una modificación importante en uno de los beneficios impositivos más buscados por jubilados y pensionados. A partir de 2026, el Gobierno porteño actualizó las condiciones para acceder a la exención del Impuesto Inmobiliario y de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), una medida que apunta a ampliar el universo de beneficiarios y aliviar el impacto económico sobre los adultos mayores.

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Jubilados dejarán de pagar uno de los impuestos más caros

La Ciudad de Buenos Aires avanzó con una modificación importante en uno de los beneficios impositivos más buscados por jubilados y pensionados. A partir de 2026, el Gobierno porteño actualizó las condiciones para acceder a la exención del Impuesto Inmobiliario y de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), una medida que apunta a ampliar el universo de beneficiarios y aliviar el impacto económico sobre los adultos mayores.

La decisión fue oficializada por la administración encabezada por Jorge Macri y será aplicada a través de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos, más conocida como AGIP. El cambio generó expectativa entre miles de jubilados porteños que, hasta ahora, quedaban afuera del beneficio por límites patrimoniales o de ingresos.

En un contexto económico marcado por el aumento del costo de vida y la presión sobre los haberes previsionales, la exención del ABL aparece como una herramienta clave para reducir gastos fijos mensuales. La medida busca que más adultos mayores puedan conservar ingresos para medicamentos, alimentos y servicios esenciales.

Un alivio fiscal para miles de jubilados

El nuevo esquema implementado por AGIP modifica requisitos considerados centrales para acceder a la exención tributaria. El objetivo oficial es ampliar el alcance del beneficio y permitir que más jubilados y pensionados puedan dejar de pagar el ABL de su vivienda habitual.

Desde el Gobierno porteño explicaron que la actualización responde a la necesidad de acompañar a un sector particularmente afectado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo. Según señalaron fuentes oficiales, la intención es “modernizar” los criterios de acceso y adaptarlos a los valores inmobiliarios actuales.

La administración porteña remarcó además que muchos jubilados quedaban excluidos únicamente porque la valuación fiscal de sus propiedades había aumentado con el paso de los años, aun cuando sus ingresos seguían siendo bajos.

En ese marco, el jefe de Gobierno porteño sostuvo que la Ciudad busca “estar cerca de quienes hicieron un esfuerzo durante toda su vida” y garantizar herramientas que permitan disminuir la presión tributaria sobre los adultos mayores.

Qué es la exención del ABL y por qué es tan importante

El ABL es uno de los impuestos más relevantes que pagan los propietarios de inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires. Incluye los servicios de alumbrado público, barrido de calles y limpieza urbana, además del componente inmobiliario.

Para muchos jubilados, especialmente aquellos que perciben haberes mínimos o intermedios, el pago mensual del ABL representa una carga significativa dentro de un presupuesto ya ajustado por aumentos constantes en alimentos, medicamentos y tarifas.

La exención implica que el beneficiario deja de abonar total o parcialmente ese tributo, generando un ahorro mensual que puede transformarse en un alivio importante para la economía familiar.

En numerosos casos, los jubilados destinan gran parte de sus ingresos a gastos de salud y vivienda. Por ese motivo, las políticas de alivio fiscal suelen tener un fuerte impacto social.

Quiénes podrán acceder al beneficio en 2026

De acuerdo con los nuevos lineamientos establecidos por AGIP, podrán solicitar la exención quienes cumplan una serie de requisitos vinculados con ingresos, situación patrimonial y uso de la propiedad.

Uno de los puntos centrales es que el solicitante debe ser titular de un único inmueble destinado a vivienda familiar y habitar efectivamente esa propiedad.

La normativa contempla distintas situaciones jurídicas. No solamente podrán acceder los propietarios plenos, sino también:

  • Condóminos
  • Usufructuarios
  • Beneficiarios del derecho de uso

Sin embargo, el inmueble debe estar destinado exclusivamente a vivienda permanente.

Además, quienes soliciten el beneficio no podrán poseer otros inmuebles urbanos o rurales dentro del territorio argentino. Ese requisito busca focalizar la ayuda en jubilados que dependen únicamente de su vivienda habitual.

El límite de ingresos actualizado

Otro aspecto clave tiene relación con el nivel de ingresos permitido para acceder a la exención.

Según informó AGIP, el haber mensual del jubilado o pensionado no podrá superar el equivalente a cuatro jubilaciones mínimas correspondientes a diciembre de 2025.

Ese monto quedó fijado en $1.363.518,36, cifra que funcionará como referencia para determinar quiénes podrán acceder al beneficio durante 2026.

La actualización del tope generó alivio entre muchos adultos mayores, ya que anteriormente numerosos jubilados quedaban excluidos por incrementos previsionales que, en la práctica, no alcanzaban para compensar la inflación.

Especialistas tributarios remarcan que este tipo de actualizaciones son fundamentales para evitar que los beneficios pierdan efectividad con el tiempo.

El valor fiscal de la propiedad también será determinante

Además del límite de ingresos, AGIP estableció una valuación máxima para el inmueble.

La propiedad no podrá superar los $48.450.000 de Valuación Fiscal Homogénea (VFH), el indicador utilizado por la Ciudad para calcular distintos tributos inmobiliarios.

Este requisito busca evitar que el beneficio alcance a inmuebles de alto valor económico, concentrando la ayuda en sectores medios y medios bajos.

En los últimos años, el incremento de las valuaciones fiscales había dejado afuera a numerosos jubilados que viven en barrios donde las propiedades aumentaron su cotización, pese a mantener ingresos reducidos.

Con la actualización de los montos, la Ciudad pretende corregir parte de ese desfasaje.

Cómo hacer el trámite para dejar de pagar el ABL

Uno de los cambios más destacados del nuevo sistema es que el trámite podrá realizarse completamente online, evitando traslados y demoras presenciales.

La gestión se podrá iniciar mediante el Sistema de Tickets (SiT) de AGIP, una herramienta digital diseñada para simplificar trámites administrativos.

De esta manera, los jubilados ya no necesitarán acudir obligatoriamente a las sedes de AGIP ni a las oficinas comunales para presentar la documentación.

No obstante, quienes prefieran la atención presencial también podrán optar por esa modalidad.

La documentación necesaria para solicitar la exención

Para acceder al beneficio será obligatorio presentar una serie de documentos que acrediten identidad, ingresos y situación habitacional.

Entre los requisitos documentales exigidos aparecen:

  • Documento Nacional de Identidad (DNI)
  • Último recibo de jubilación o pensión
  • Título de propiedad del inmueble
  • Contrato de alquiler vigente, en caso de corresponder
  • Escritura de usufructo, si aplica
  • Formulario de “Solicitud de Exención Jubilados y Pensionados”

Las autoridades recomendaron revisar cuidadosamente toda la documentación antes de iniciar el trámite para evitar rechazos o demoras administrativas.

Qué ocurre con los jubilados que alquilan

Aunque el beneficio está orientado principalmente a propietarios, también existen casos especiales contemplados por la normativa.

Los jubilados que sean inquilinos podrán acceder siempre que el contrato de locación establezca expresamente que el pago del ABL corre por cuenta del locatario.

En esos casos, será indispensable presentar el contrato actualizado y vigente.

La inclusión de esta posibilidad fue bien recibida por organizaciones de adultos mayores, que venían reclamando una ampliación del alcance del beneficio.

El impacto económico detrás de la medida

La actualización del régimen de exenciones se produce en medio de un escenario económico complejo para los jubilados argentinos.

Durante los últimos años, los aumentos en servicios, alimentos y medicamentos deterioraron fuertemente el poder adquisitivo de las jubilaciones.

En ese contexto, la eliminación de impuestos locales aparece como una de las pocas herramientas inmediatas que pueden generar un alivio concreto en el bolsillo.

Economistas especializados en temas previsionales sostienen que las exenciones tributarias permiten reducir gastos fijos y mejorar la capacidad de consumo de sectores vulnerables.

Además, remarcan que muchos jubilados propietarios poseen inmuebles adquiridos hace décadas, pero cuentan con ingresos limitados que no reflejan el valor actual de esas propiedades.

AGIP busca digitalizar más trámites

La implementación del sistema online para gestionar la exención también forma parte de un proceso más amplio de digitalización administrativa impulsado por la Ciudad.

AGIP viene avanzando en la virtualización de distintos procedimientos para reducir tiempos de espera y simplificar la atención al contribuyente.

Según explicaron desde el organismo, el objetivo es que los adultos mayores puedan resolver trámites desde sus hogares, evitando largas filas o desplazamientos innecesarios.

No obstante, asociaciones de jubilados pidieron que continúe existiendo atención presencial para quienes tienen dificultades con herramientas digitales.

Qué deben tener en cuenta los jubilados antes de iniciar el trámite

Especialistas recomiendan verificar previamente varios puntos antes de solicitar la exención.

Entre ellos:

  • Confirmar que la propiedad esté correctamente registrada
  • Revisar la valuación fiscal actualizada
  • Corroborar que no existan otros inmuebles asociados al titular
  • Tener digitalizada toda la documentación requerida

También sugieren iniciar el trámite con anticipación para evitar saturaciones del sistema en períodos de alta demanda.

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