Y se refirió también al “debate” que se abrió a partir de esta noticia: “Es entre quienes dicen que esto es oportunismo, que es una medida electoralista; y quienes se salen de esa postura y les preocupa el tema de cómo van a impactar en la seguridad alimentaria estas ventajas de la tarjeta a partir de noviembre”.
En este sentido, la especialista sostuvo: “El Estado tiene que dar todas las ventajas posibles cuando se trata de vulnerabilidad social y pobreza, pero teniendo en cuenta que toda política social tiene que quedar lejos de debates que impliquen inferir una medida oportunista ante las elecciones”.
Y concluyó: “El Estado debe realizar políticas sociales para terminar con la pobreza, que garanticen, en este caso, seguridad alimentaria. Esta tiene que ser la prioridad y el objetivo cuando estamos hablando de un país con 6 de cada 10 chicos pobres y que viven en situación de vulnerabilidad, con un futuro inmediato complicado y desolador”.