Fue por considerar que se violó la intimidad de una menor y que esas fotos eran ilegales.
“La princesa Amalia tiene derecho a la privacidad y, a pesar de pertenecer a la familia real, no está fuera de la ley”, sentenció el juez.
La revista, en tanto, alegó que estas medidas tomadas por la casa real no se ajustan a la realidad de una democracia moderna.
Lo cierto es que la Justicia le dio la razón a Máxima.
El Confidencial