Además, ni siquiera contaban con la vestimenta adecuada y llegaban a calzar sandalias incluso durante el frío del invierno. Uno de los episodios que ahora se estudia es el de un joven que como consecuencia de un percance se rajó la garganta con un gancho y fue obligado a decir en el hospital que se trató de un accidente doméstico.
