Si bien es innegable que el paso de los años tuvo su efecto en las voces de los cantantes, la buena onda, la energía y ese toque característico de simpleza y humildad de Roxette no envejecieron.Marie, más apocada y serena que en otras épocas (tal vez por la enfermedad con la que tuvo que luchar) no descolló en agudos pero sí mantuvo un registro afinado y parejo. Per, con un poco menos de voz que su partenaire, fue mucho más enérgico y dominante que en la presentación de 1992 en la que Marie era, sin duda, la reina mimada del dúo. En esta ocasión, la pareja formó un tándem efectista.Entre los veintiún temas que tocaron (21 son también los años de fama en la Argentina), tanto Marie como Per y de forma alternada se dirigieron al público en inglés: "Estoy muy excitada de estar en Buenos Aires", dijo ella. "Vamos a tocar temas viejos y nuevos, y veremos qué pasa", aventuró él. Incluso Marie se animó a un "Muchas gracias" en español después de cantar la que sin duda fue la vedette de la noche: "It Must Have Been Love". Per aseguró que con éste llevarían al público a Hollywood: así anticipó el tema de Mujer Bonita que entró de a poco en la piel y el corazón de todos.Uno de los últimos favoritos fue "Listen to Your Heart", que remitió de forma obligada a aquel video de un castillo abandonado que los programas de la tarde del sábado de los años ´90 pasaban de manera incansable. Allí, frente a una Marie descalza, miles de fans prendían sus encendedores para acompañar la música. Ayer, en un estadio de menor capacidad y en la Argentina, los fans prendieron sus celulares. El cierre fue con "Church of Your Heart", un tema lento y más suave, que fue precedido por las buenas noches de Per.Para algunos, fue la primera vez en un show de Roxette (tal vez la última), para otros, porqué no, un viaje de vuelta a la adolescencia. (Rollingstone)