La investigación también complicó a cuatro policías que estaban presentes durante la golpiza. Los efectivos fueron imputados por incumplimiento de los deberes de funcionario público debido a que no habrían impedido la agresión ni detenido al atacante. Además, las pericias determinaron que Kevin estaba esposado mientras recibía los golpes.
El juez Christian Gasquet rechazó la hipótesis de un homicidio agravado por alevosía, aunque sostuvo que Marzzellino debía representarse la posibilidad de causar la muerte del adolescente por la violencia de los golpes, especialmente en la cabeza y el cuello. En el expediente se remarcó la “asimetría física” entre ambos y el estado de vulnerabilidad de la víctima.
Kevin, murió en Chascomús
Kevin Martínez, el adolescente que murió en Chascomús. (Foto: redes sociales)
Qué reveló la autopsia de la víctima
La autopsia confirmó que Kevin sufrió una “fractura múltiple de cráneo”, considerada una lesión “idónea para producir la muerte”. Los forenses señalaron que las heridas eran compatibles con un impacto de alta intensidad, aunque la Justicia entiende que la golpiza agravó el cuadro crítico en el que ya se encontraba el adolescente tras el accidente.
En paralelo, trascendió que Marzzellino posee antecedentes penales por distintas causas, entre ellas abuso sexual con acceso carnal, lesiones y episodios de violencia familiar. Ahora deberá enfrentar una de las acusaciones más graves de su historial judicial.