El río Ganges es considerado por el hinduismo como un espacio sagrado. Según la cosmovisión hindú, las aguas del Ganges tienen la característica de purificar y quitar el pecado. Además, es tradicionalmente utilizado como parte de un ritual para cremar a los muertos en sus orillas.
Sin embargo, durante la ola que provocó la variante Delta, miles de personas de escasos recursos echaron los cuerpos de sus familiares fallecidos al río, sin ningún protocolo de higiene ni ceremonia de despedida.
Según Akhand Pratap, un residente local, “la gente está sumergiendo los cuerpos en el río sagrado Ganges en lugar de incinerarlos debido a la escasez de madera para incinerar”. Durante abril y mayo los cementerios se vieron desbordados por la cantidad de fallecidos, por lo que el precio de enterrar a un ser querido subió y las personas optaron por dejar a sus muertos en el río.
"Fue muy triste ver a esta pobre gente enterrar a sus seres queridos de una manera tan indigna, y la subida de las aguas no hace más que empeorar la situación", dijo Sonu Chandel, un barquero que trabaja en el Ganges, a la agencia AFP.