Las cosas entre Scarlett Johansson y Disney están tensas. La actriz ganadora de un BAFTA dio vida a la mítica Black Widow de Marvel, estudio que Disney compró en una maniobra para impulsar el live action de los personajes de acción. Y todo iba bien hasta que a Disney se le ocurrió una maniobra de marketing para su plataforma de streaming Disney+: estrenar al mismo tiempo, en cines y en la plataforma, la película que Scarlett protagonizó.



