La confección de cada pieza requiere un trabajo completamente artesanal y puede llevar entre 15 y 20 días hasta quedar terminada. Por eso, el poncho que eligió La Sole para esta presentación no era una prenda más dentro de su vestuario.
Con sus colores patrios, su textura y su fuerte identidad argentina, la cantante decidió llevarlo en una de las noches más importantes para el deporte nacional: la despedida de Messi de la Selección Argentina ante un Monumental colmado.
La elección terminó teniendo un significado todavía mayor. En una noche atravesada por la emoción, la camiseta argentina, las banderas y el homenaje al capitán, La Sole llevó sobre sus hombros una pieza que también habla de la identidad, las tradiciones y la cultura de distintas regiones del país.
Así, mientras el foco estaba puesto en Messi y en su último gran encuentro con el público argentino, hubo otro detalle que también contó una historia: el poncho que La Sole eligió para cantar y que llegó desde Catamarca cargado de simbolismo y tradición.
Lo cómico fue que frente a todos, Agustín Giay, uno de los jugadores, le pidió a la Sole la prenda y se la intercambió por su campera de la Selección.