La jueza Penzo ha convocado a Catalina para esclarecer las inconsistencias relacionadas con las llamadas eliminadas y para entender por qué hubo tantas comunicaciones el día de la desaparición del menor. Entre las llamadas borradas, destaca una conversación de nueve minutos con un contacto desconocido en Buenos Aires, realizada a pocos días del evento.
El contexto de la desaparición añade más misterio al caso. La comida familiar del 13 de junio, realizada en la casa de Catalina, fue en honor a San Antonio, en agradecimiento por la reaparición del teléfono de la abuela. Según Rafael Palacios, en su programa Mañanísima por El Trece, Catalina había mencionado que guardaba el celular debajo de su almohada y que la comida era una promesa hecha por ella.
Mientras la comunidad sigue esperando novedades sobre el paradero de Loan, estos nuevos detalles sobre el celular de Catalina han encendido una serie de especulaciones y han generado un mayor escrutinio sobre las circunstancias que rodearon la desaparición del menor.